23/01/2009
Dirigida por Olivier Megaton, la tercera entrega de la saga creada por Luc Besson busca novia al ´transportista´ más rápido del mundo.
Terceras partes pueden ser buenas. Al menos así lo piensa Olivier Megaton, el director de la tercera entrega de la exitosa franquicia avalada por Luc Besson ´Transporter´. La cinta, que este viernes se lanzó en nuestro país con 150 copias, llega acreditada por el millón y medio de entradas vendidas en su país de origen, Francia, y por los 13 millones de espectadores del resto del mundo que han asistido al regreso a la carretera de
Frank Martin -papel encarnado por el cada vez más musculado actor británico
Jason Statham-. "Había mucho dinero en juego.
Como los dos capítulos anteriores funcionaron muy bien, no podía correr el riesgo de perder espectadores. La responsabilidad era grande y la presión...también", confesó Megaton hace unos días en París a un grupo de periodistas españoles. Olivier Fontana, su verdadero nombre -Megaton viene porque nació el día que se cumplía el 20 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima- sustituye a
Louis Leterrier en la silla del director, tarea para la que se preparó muy concienzudamente. "Revisé los guiones de las dos primeras partes, cronometré las escenas de acción y repasé al milímetro la saga protagonizada por Jason Bourne.
La películas mantiene elementos de sus predecesoras y también incluye novedades porque sigue la técnica de las grandes producciones de acción de los años sesenta y setenta estadounidenses. Me interesaba mostrar una acción real y directa, que en mi opinión es mucho más eficaz. Hoy, los efectos especiales te permiten hacer todo, pero éstos envejecen rápidamente", declara. ´Transporter 3´ lleva el sello de la casa Besson. Es decir, peleas, persecuciones, explosiones, espectaculares combates coreografiados, artes marciales, accidentes de coches y la imponente presencia de Frank Martin, experto en el transporte de materiales y personas peligrosas que, por primera vez, se enamora "lo que le hace más humano y vulnerable", apunta el cineasta.
No oculta Megaton que buscar novia al protagonista tenía el propósito de atraer al público femenino "y también desmentir que Frank Martin fuera gay", añade. Y es que Louis Leterrier bromeó con la identidad sexual de este héroe de acción, comentario que no hizo ninguna gracia a Jason Statham. "Jason intenta abrirse camino en Estados Unidos y esa broma no le facilita el camino. Es un actor con carisma, cada vez se parece más a
Bruce Willis. Con el tiempo vivirá una situación parecida a la de
Clint Eastwood, que de joven no destacó y en su madurez ha demostrado el potencial que tenía", asegura.
Trabajo de autor
Rodeado de "los mejores especialistas", Megaton se propuso que esta secuela tuviera la calidad de sus antecesoras. "Teníamos un guión muy sólido y, aunque no es una película de
David Lynch, su estructura es la de una gran película de acción actual con una cuidada ética y estética. Están las referencias claves del género, pero es una historia con varias lecturas porque hay humor, elementos psicológicos y un malo atípico -rol que cuenta con el rostro de
Robert Knepper, de ´Prison Break´-. Además, hemos innovado con las escenas de acción", apostilla. Pionero del movimiento graffitero, Megaton rechaza que las historias de acción sean "simplonas" -en ´Transporter 3´, el protagonista tiene el encargo de transportar a una bella ucraniana, trabajo al que está sujeto por una pulsera que estalla si se aleja más de 20 metros de su coche-. Así, no descarta que su siguiente filme entre dentro de este género. "Tengo muchas ofertas de EE.UU, pero todas están en la línea de ´Transporter´ y no quiero hacer la misma película por menos dinero que otro director", concluye Megaton, que, aunque mantuvo una buena relación con el productor, guionista y creador del personaje, el poderoso Luc Besson, tiene muy claro que no firmará la cuarta parte de la saga.
(COLPISA, Ch. L. Monjas)