27/08/2009
Si hay una mujer que rompe con los cánones establecidos en Hollywood esa es Uma Thurman. La bella y fría musa de Quentin Tarantino, que un día rompió sus ataduras con el director y dejó de aparecer en pantalla para poner orden en su vida personal, estrena este viernes en las pantallas españolas ´Una mamá en apuros´, una comedia que invita a reflexionar sobre las mujeres que entregan su existencia a la crianza de los hijos.
Madre de dos, de siete -Levon- y diez años -Maya-, Uma Thurman está divorciada del actor
Ethan Hawke y prometida con el multimillonario suizo Arpan Busson. Sin ninguna duda representa a la mujer del siglo XXI, madre separada, dedicada a sus hijos, trabajadora y con un estilo a prueba de bomba, a pesar de la gélida imagen que muchas veces transmite.
PREGUNTA: ¿Es su vida como una comedia romántica?
RESPUESTA: Ya me gustaría considerar mi vida como una comedia romántica, más bien es un ´reality show´. Y de eso trata ´Una mamá en apuros´, un film que muestra el caos y la confusión en la que se puede caer cuando se trata de vivir por los demás. Ninguna madre que no se entrega por completo es una buena madre, pero al mismo tiempo puede caer en el error de perder su identidad y la estabilidad que ello conlleva. Me identifico con la historia y con todas las mujeres que como yo están viviendo dentro de esta confusión sobre lo que significa ser madre. La culpa te acompaña allá donde vas y la felicidad depende de donde pongas el límite a tu sentido del deber.
P: ¿Para usted que es lo mejor de la maternidad?
R: La familia es el único puerto seguro que uno tiene. Convertirte en madre es crear tu propio universo durante un tiempo, hasta que tus hijos te dicen que te pierdas porque eres una pesada, algo que estoy segura me ocurrir muy pronto (risas)
P: Usted creció en una familia budista, ¿es la religión una parte importante en su vida?
R: No soy una decidida practicante, no me paso el día quemando incienso o meditando mantras, pero respeto mucho a la gente que lo hace.
P: ¿Cómo está criando a sus hijos?
R: Con una visión muy abierta en cuanto a temas espirituales. No quiero imponerles mis creencias pero tampoco oponerme a que las practiquen. Su padre cree mucho en Dios y eso es algo raro para los niños porque uno de sus progenitores cree y el otro no. Lo interesante es que ellos aprendan lo que es la tolerancia y las diferentes formas de enfrentarse a la espiritualidad.
P: ¿Es usted pacifista?
R: Por supuesto. Me da terror pensar que no hay solución al problema de Irak. Creo que debemos ser más responsables y no llevar a un país a una guerra civil al mismo tiempo que hacemos una violación constante de los derechos humanos. Creo que es una pesadilla y obviamente lo importante es encontrar una solución.
P: ¿Tiene usted alguna excentricidad que pudiera compartir con los lectores españoles?
R: Sí, tengo alguna rareza, pero como comprenderá no voy a decirla públicamente. Además, lo que para unos es raro para otros no lo es. Alguna rareza sí, pero ninguna excentricidad, dejémoslo así.
P: Usted derrocha estilo. Se nota que es una mujer cómoda con su cuerpo y con su forma de vestir.
R: Es difícil de explicar lo que significa tener estilo. Tengo mi propia forma de vestir, con la que me siento a gusto. Algunas veces tomo un rumbo en mi vestuario que ni yo misma esperaba, pero trato de darle la importancia justa al tema de la ropa. En cuanto a mi cuerpo, si me siento cómoda dentro de mi piel.
P: Siempre se ha declarado en contra de la cirugía estética.
R: Me desespera la obsesión que hay en Hollywood por aparentar ser más joven de lo que realmente se es. Lo único que realmente te cambia de forma rápida es una operación de cirugía y no sé si lo haré en el futuro, pero en estos momentos no siento ninguna necesidad. Por supuesto que soy consciente de mi cuerpo y trato de hacer ejercicio, ya sea yoga, pilates, o jogging.
P: ¿Cómo describiría esa desesperación de la que habla?
R: Para mí esa desesperación es el perfume de los actores jóvenes. Es un alivio deshacerse de ese aroma, porque si mantienes ese olor te puedes volver loco. En este negocio mucha gente se vuelve loca, excéntrica, incluso puede morir por desesperación. Adicta a los abrigos
P: ¿Hay algo que le obsesione de su armario?
R: Solía ser una maniática de los zapatos y una adicta a comprar abrigos, tanto que ahora no me permito comprar un solo.
P: ¿Estaría interesada en rodar ´Pulp Fiction 2´?
R: Creo que una buena secuela es la continuidad de la vida de un buen personaje. Si el guión es suficientemente rico y las aventuras de los personajes son legítimas creo que es interesante explorar de nuevo sus vidas. Sí, porqué no.
P: ¿Y Kill Bill 3?
R: Se podrían hacer 85 Kill Bill. Para Quentin todos sus personajes están muy vivos, creo que él disfruta las aventuras de los personajes que se inventa. En su mente está el pasado, el presente y el futuro.
P: ¿Espera volver a rodar películas de acción?
R: Hace mucho que no hago una, desde Kill Bill, porque ningún guión de los que me ha llegado merecía la pena. Pero me gustara reinventar mi carrera, siento que estoy dentro de un agujero del que no puedo salir.
P: Mucha gente la considera en Hollywood como una mujer fría.
R: Sí, es cierto.
P: ¿Y es usted tan fría como dicen?
R: Que yo sepa nadie se ha quedado congelado a mi lado y no entiendo por qué despierto tanta inseguridad. Supongo que es una imagen consecuencia de los personajes que he interpretado, pero no soy una mujer fría. Creo que hay muchas actrices que como yo han sido consideradas icebergs. Suelen ser siempre las altas, rubias y de ojos azules, es un cliché, es algo común, todo el mundo cae en los tópicos.
COLPISA, Angélica Martínez.