20/05/2009
El actor norteamericano encarna a un hombre ´bueno´ en ´Good´, drama ambientado en la Alemania nazi que se estrena este viernes.
Es un gran conversador y le gusta reflexionar sobre las películas que hace. Criado en Argentina, donde aprendió castellano,
Viggo Mortensen estrena este viernes el drama ´Good´, cinta inspirada en la obra de teatro del dramaturgo escocés C.P Taylor que transcurre en el Berlín de los años 30, donde un profesor de literatura se convierte, sin pretenderlo, en un destacado oficial de las SS a raíz de una novela que escribió hace un tiempo en la que defendía la eutanasia.
Pintor, escritor, músico, fotógrafo y actor, Mortensen ha estado en España, donde ha trabajado con sus buenos amigos
Ray Loriga -´La pistola de su hermano´- y
Agustín Díaz Yanes -´Alatriste´-, ensayando la que será su vuelta al teatro después de estar más de dos décadas sin pisar el escenario, ´Purgatorio´, obra que compartirá con una actriz con la que ha coincidido en varios filmes,
Ariadna Gil, que se estrenará en Madrid el próximo 3 de diciembre. Pero ahora al atractivo actor norteamericano le toca hablar de ´Good´, cinta del brasileño
Vicente Amorim que, avisa, no es "otra película más sobre los nazis". "Esa fue una de las razones por las que decidí estar en este cuento, donde no hay eventos ni personajes extraordinarios de ese periodo histórico, sino que sigue la peripecia de un hombre normal, con su familia, amigos y trabajo, que entra a formar parte del engranaje del aparato nazi. Ni este tipo sufre una catarsis ni estamos hablando de una historia con un desenlace trágico para salir impresionado del cine.
Hay que tener en cuenta que ´Good´ se desarrolla a comienzos de los años 30 cuando la bandera alemana era sólo eso, la bandera de un país", expone. Las consecuencias de lo que hacemos, las decisiones equivocadas, la seducción del poder tienen cabida en esta producción en la que el actor se mete en la piel de un profesor de literatura y padre de familia que cobra un gran peso en el partido nacionalsocialista. Recuerda Mortensen que en ese momento "todos los gobiernos y medios de comunicación alababan a Hitler y a su gobierno por el resurgir económico de Alemania, por lo bien que lo estaba haciendo ese país. Todos sabemos lo qué pasó luego, pero lo que me gusta de ´Good´ es que cuando termina te preguntas qué será de este hombre", dice. Mitad danés, mitad norteamericano, el intérprete insiste en que su personaje "no representa a la Alemania de esa época, sino a un tipo corriente. En las relaciones de pareja, con tu padre, con tu hijo, con tus amigos, con la sociedad, todos, a no ser que seas un psicópata, somos decentes.
El problema surge cuando las personas que nos quieren y nos conocen nos llaman la atención por algo que hemos hecho. En lugar de mirarnos en el espejo, miramos a otro lado. Y lo que cuenta esta historia es cómo nos relacionamos con los demás, y si piensas en el nazismo, en los cuarenta años de Franco o en los ocho de Bush, te das cuenta que la gente queda por un tiempo paralizada", declara. Crítico con todo lo que le rodea y obsesivo con su trabajo, Mortensen va a más al decir "que todos los gobiernos, buenos y malos, tienen el mismo propósito: perpetuarse en el poder.
Claro que Obama es mejor que Bush, pero los dos persiguen convencer al pueblo para que no se meta, no participe", señala. Réplica a Marsé El cine, sobre todo en la fase de preparación y en el rodaje, le permite seguir "educándome" y continuar con el aprendizaje que inició hace más de veinticinco años y que le ha permitido "estar preparado para cuando te llegan las cosas. Siempre lo he hecho lo mejor que he podido. Desde que hice ´El señor de los anillos´ tengo más opciones, pero sigo eligiendo lo que creo que es interesante y puede seguir funcionando dentro de diez o veinte años. Afortunadamente, yo tengo más de una película que aguanta bien el paso del tiempo", indica.
Al coprotagonista del western ´Appaloosa´ le han caído papeles muy variados, sólo se le resiste "la comedia y el musical", advierte. ´The Road´, basado en la novela de Cormac McCarthy, es el próximo estreno de Mortensen, que, a pesar de lo que se ha publicado, no piensa retirarse. "Dije que estaba cansado de tanto viaje, que mis libros y el teatro me tenían ocupado y que no tenía ningún proyecto cinematográfico, pero no que no iba a hacer más películas...", aclara el actor, que le ha cogido gusto a nuestro cine. "No estoy de acuerdo en lo que dijo Marsé sobre la falta de talento. Esas son tonterías que se dicen en un bar, no hay que tomarlas en serio", añade. Tiene que regresar a nuestro país para continuar con los ensayos de ´Purgatorio´, pieza del chileno
Ariel Dorfman con la que está entusiasmado. "Si haces teatro no tienes que promocionarlo después y tampoco sufres las torpezas del montador. Y también está el miedo, el desafío. Son muchos años sin pisar las tablas, si he leído poesía en vivo pero tienes el apoyo del papel, mientras que aquí son dos personas hablando, discutiendo y peleándose...", concluye.
(COLPISA, Ch. L. Monjas)