03/11/2009
El documentalista francés Yves Montmayeur ha acumulado durante diez años material sobre el nuevo cine fantástico y de terror español y lo ha llevado a un documental que ha presentado hoy en San Sebastián, donde ha asegurado que desde la distancia ha podido "explorar" este mundo "mucho mejor".
"Viva la muerte!. Autopsia del nuevo cine fantástico español" es el título de esta cinta, que se proyectará mañana en la XX Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, a la que Montmayeur da una notable importancia en su película.
"He hecho un documental de propaganda de este festival", ha dicho en rueda de prensa el realizador galo, visitante asiduo de la Semana donostiarra desde hace catorce años, de la que se ha nutrido para confeccionar el filme, como lo ha hecho también del certamen de Sitges.
"La Semana tiene una fuerza y un encanto muy característicos. Aquí no se contentan con proyectar películas sin más, sino que lo hacen para que sean percibidas de una manera fisiológica, para que sean experimentadas casi en la propia carne", ha afirmado.
Estos realizadores hablan de sus obras para el director galo, quien encuentra un punto de conexión entre todos ellos. Y es que en su opinión utilizan el género para "expresar sus miedos sobre el presente y el futuro".
"Intentan plasmar su obsesión con respecto a la muerte desde un punto de vista espiritual y físico, y también lo que sienten sobre un mundo que observan en descomposición. Puede que tengan una tentación estética que remite a Hollywood, pero de sus películas emana algo telúrico, sobrenatural, que entronca con un folclore o una tradición", ha señalado.
Ve además en este cine otro rasgo común, que "los elementos más lúdicos tienen siempre una reciprocidad muy negra". "Tan intrincados están, que es muy difícil saber dónde está la frontera", ha añadido.
Críticos, historiadores y especialistas intervienen asimismo en el documental -también la actriz Belén Rueda-, que Montmayeur se decidió rodar en vista de que, en contra de lo que imaginaba, nadie en España había llevado a cabo un trabajo similar. Además, considera que la visión de alguien ajeno al cine español le iba a permitir tener "una idea más clara" de lo que las nuevas generaciones han aportado al género en este país.
"Es más fácil hacerlo con algo que está fuera que con lo que tenemos en casa, donde podemos ser incapaces de disociar las cosas", ha destacado.