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Zodiac
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"Zodiac", el asesino que aterrorizó la bahía de San Francisco 35 años atrás, protagoniza el filme del mismo nombre, estrenado el viernes, que alimenta la leyenda de un caso que nunca se ha terminado de aclarar.
Si se compara con otros asesinos en serie de un país con tan buena cosecha en criminales como este, lo de Zodiac no es nada. Una vez insistió, en una carta al "San Francisco Chronicle", en que había matado a 37 personas, pero el número confirmado de víctimas es de " solamente" cinco. A pesar de ello, Zodiac se ha convertido en una leyenda que contiene todos los ingredientes que tanto gustan en Hollywood. Desde el nombre, decididamente cinematográfico, hasta las cartas en clave que escribió a los periódicos locales vanagloriándose de sus hazañas, a la amenaza -no cumplida, afortunadamente- de causar una masacre entre escolares o el hecho de que su identidad continúe siendo un misterio. El departamento de policía de Vallejo, al este de San Francisco, donde Zodiac mató a tres personas e hirió a una cuarta, mantuvo durante mucho tiempo la tesis de que el principal sospechoso era Arthur Leigh Allen, fallecido de cáncer a los 58 años en 1992 sin que nunca se le hubiera acusado formalmente. Allen es también el sospechoso preferido de Robert Graysmith (interpretado por Jake Gyllenhaal en el filme), el ex dibujante del "Chronicle" en cuyo libro se basa la película dirigida por David Fincher. Para Mike Rodelli, un investigador de Nueva Jersey que se pasó diez años investigando el caso, el asesino es un conocido hombre de negocios de San Francisco que ahora tiene más de 80 años. Otra teoría es la de David Van Nuys, un psicólogo de Sonoma County coautor de un libro sobre el asesino que cree que Zodiac tenía múltiples personalidades, al estilo del doctor Jekyll y Mr. Hide, y su enfermedad mental mejoró con los años. El caso comenzó el 20 de diciembre de 1968 con el sangriento asesinato de dos adolescentes cuando estaban en el interior de un automóvil aparcado cerca de Vallejo. Zodiac no atacó de nuevo hasta siete meses después, el 4 de julio de 1969, fecha en la que disparó contra los ocupantes de un vehículo aparcado en un campo de golf, también en Vallejo, y causó la muerte de una mujer de 22 años y dejó herido a su acompañante de 19. Un mes después, tres diarios de la bahía recibieron cartas en las que Zodiac se hacía cargo de los asesinatos del 4 de julio y por primera vez incluía su signo distintivo, dos líneas cruzadas encima de un círculo que simulaban la vista desde un telescopio. Las cartas incluían también un código que, una vez descifrado, decía lo siguiente: "Me gusta matar gente porque es muy divertido, más divertido que matar animales salvajes en los bosques". Dos meses después, dos adolescentes fueron atacados por un hombre que llevaba una extraña máscara. Uno de ellos murió, al igual que un taxista que falleció en octubre de ese año de un disparo. Dos días después de la muerte de este último, el "Chronicle" recibió una misiva que incluía fragmentos empapados en sangre de su camisa, y amenazaba con hacer volar autobuses escolares. Sus hazañas, no obstante, terminaron ahí en la vida real, aunque el cine ha continuado sacándole jugo hasta la fecha, primero con "Dirty Harry", un filme de 1971 protagonizado por Clint Eastwood que termina cuando el inspector Harry Callahan (Eastwood) mata a " Scorpio" (Zodiac) de un disparo. La película estrenada el viernes es mucho más real. Según ha apuntado la crítica, el filme captura con éxito el ambiente de los años 70, y lo envuelve en un aura de intriga con elementos detectivescos y de intriga periodística. Este rigor narrativo es, según Mick LaSalle, el crítico del "Chronicle", el diario donde trabajaban los dos periodistas que investigaron el caso, a la vez el principal aliciente y su talón de Aquiles, ya que la autenticidad del vídeo es tal que en ocasiones parece un documental. Nadie sabe lo que pensará el asesino de un filme que, por otra parte, no tiene un final hollywoodiense, ya que concluye, fiel a la realidad, sin despejar las incógnitas. Y es que, como señala el "Chronicle", es posible que "Zodiac" sea aquel viejecito sentado en la sala de cine unas filas más allá. Natalia Martín Cantero, San Francisco (EEUU)
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