10/07/2009
El actor de cine David Arquette, protagonista de la saga "Scream", se encerrará el próximo martes en una caja sobre el Madison Square Garden de Nueva York para recaudar fondos que ayuden a combatir el hambre en Estados Unidos, informaron hoy los patrocinadores de la iniciativa.
El actor de 37 años, esposo de una de las protagonistas de al serie "Friends",
Courteney Cox, participará en el proyecto "Bar Hunger", una campaña impulsada por la organización "Feeding America" y patrocinada por una marca de chocolates, que intentará ayudar a uno de cada ocho estadounidenses que pasan hambre en este país. Para ello, Arquette se ha propuesto permanecer en una caja de plexiglas durante cerca de ocho horas el próximo martes y miércoles, en la que podrá comer y donde estará narrando su experiencia a través de las redes sociales Twitter y Facebook. "He visto de primera mano el impacto del hambre y por eso las campañas como ´Bar Hunger´ son cruciales", comentó Arquette en un comunicado, donde añadió que "no podemos hacer esto solos, necesitamos educar a todos los estadounidenses en este tema y movilizarles para que hagan algo".
Su objetivo es recaudar 250.000 dólares (180.000 euros) a través de donaciones por medio de mensajes de móvil o de la página en Facebook de "Snickers" para la organización "Feeding America", una de las mayores del país dedicada a luchar contra el hambre en Estados Unidos.
Arquette es presidente del Consejo de Entretenimiento de esta organización, que está compuesto por numerosas personalidades del mundo de la cultura estadounidense como los actores
Ben Affleck y
Jennifer Aniston o los músicos
Sheryl Crow y Ben Harper. La vicepresidenta de comunicaciones de la compañía Mars Snackfood (propietaria de la marca de chocolate Snikers), Carole Walker, añadió que "Bar Hunger" está "diseñada para atraer la atención hacia un desafío muy real de la sociedad estadounidense".
Según "Feeding America" la campaña surge en un momento en el que está aumentando el número de estadounidenses con riesgo de pasar hambre, que se suman a los 36 millones que ya lo padecen, de los cuales 13 millones son niños.