La revista erótica por antonomasia ha acechado de cerca desde su nacimiento al Séptimo Arte. Las curvas de Hollywood han sido desde siempre un preciado reclamo para los ardientes ojos del público, deseosos de poder desvestir a sus iconos sexuales al precio que haga falta. De igual modo, aparecer en la portada de Playboy puede suponer el salto definitivo en la carrera de una actriz principiante, el relanzamiento de una actriz madura, o un verdadero escándalo para la intérprete menos esperada. En cualquier caso, poner cara (y cuerpo entero) a la cabecera que desde 1953 edita Hugh Hefner no dejará nunca a nadie indiferente, sobre todo en el país de la doble moral, impasivo ante la violencia que invade a diario los televisores y escandalizado ante el menor destape público. Hacemos, a continuación, repaso de las intérpretes que han vivido en sus carnes cualquiera de estas situaciones. Por Jesús Casañas |