Esto nos ha hecho crecer como animadores, aprendiendo lo que es la profesión. Él siempre nos ha inspirado. Sus cortos de los años 80 nos han inspirado casi a ser animadores. Tener esta oportunidad de trabajar con John Lasseter ha sido un sueño.
CARLOS BAENA: Yo me metí sobre todo en el tema de la animación por la primera película de TOY STORY de John Lasseter. Fue verla y decir: yo no sé cómo habrán hecho aquello pero hay que averiguarlo.
Pregunta: ¿Qué nuevos retos habéis tenido que hacer frente en la película de CARS?
RODRIGO BLAAS: Pues había muchos retos para hacer esta película. En lo que es la animación de personajes, que es lo que hacemos nosotros, la limitación estaba en que no tienen brazos ni manos para poder gesticular y era difícil hacer los gestos a los que estamos acostumbrados. La limitación como coche que tiene el personaje es que el material es de metal que no se deforma mucho. Se tiene que hacer la actuación en los ojos sobre todo, y la forma en las ruedas al hacer algún gesto. Ese creo que era el mayor reto; darle vida a un personaje tan limitado en su movimiento.
Pregunta: ¿Qué es lo más importante a la hora de animar un personaje de la película de CARS?
CARLOS BAENA: Yo creo que tanto para los animadores como para la audiencia es la interpretación, ya sea un personaje animado, ya sea un actor normal y corriente. Yo creo que para nosotros ha supuesto uno de los mayores retos. Es el hacer que estos personajes parezcan que están vivos por dentro y usar el lenguaje de un coche. Se mueven como coches, hacen gestos relacionados con su suspensión, tienen ruedas… Con lo cual, usas los elementos de un coche para que la interpretación sea lo más convincente que se pueda, para que los personajes parezca que estén vivos. Eso es lo más difícil, yo creo.