27/06/2008
Los estudios Pixar, creadores de joyas de la animación como "Toy Story" (1995), "Buscando a Nemo" (2003) o "Ratatouille" (2007), se han superado a sí mismos en "Wall-E", la mejor película en lo que va de año para la crítica estadounidense. "Wall-E" se convertirá a partir de este fin de semana, presumiblemente, en el noveno éxito consecutivo para la compañía, que desde 1995 ha estrenado otras cintas de gran éxito como "Bichos" (1998), "Toy Story 2" (1999), "Monstruos" (2001), "Los Increíbles" (2004) y "Cars" (2006).
"Es un clásico instantáneo, la mejor película del año hasta ahora", afirmó Tom Charity, crítico especializado de la cadena de televisión CNN. "Hemos crecido acostumbrados a esperar sorpresas de Pixar, pero ´Wall-E´ se adentra en nuevos territorios", apuntó A.O. Scott, crítico del New York Times. "Wall-E", a medio camino entre el "E.T." de
Steven Spielberg y el "
Cortocircuito" de
John Badham, es el último robot sobre la faz de la Tierra, un paraje post-apocalíptico debido a la extrema contaminación y al calentamiento de la superficie.
Programado para limpiar escombros, algo que ha hecho en total soledad -sin contar la presencia de la cucaracha Hal, uno de los guiños a "2001: Una odisea del espacio", de Stanley Kubrick- durante 700 años (la acción se sitúa en el año 2700), su vida dará un vuelco al conocer a EVE, una robot que busca cualquier resquicio que permita a los humanos volver a habitar el planeta.
En esos siglos de constante trabajo, Wall-E ha desarrollado un pequeño problema en su sistema: adquirió personalidad, y aunque una inmarchitable cinta VHS de "Hello, Dolly" le acompaña en sus momentos de soledad, al fin encuentra una presencia verdadera en EVE.
El filme, que se estrena hoy en cerca de 4.000 salas de EEUU y Canadá y cuyo coste de producción rondó los 180 millones de dólares (algo más de 114 millones de euros), se espera que recaude entre 50 y 75 millones de dólares (entre 31,6 y 47,5 millones de euros) en sus tres primeros días de exhibición. Cada estreno de Pixar ha alcanzado la primera posición en la taquilla estadounidense en su primer fin de semana y "Los Increíbles" otorgó al estudio su mejor cifra hasta ahora, con 70,5 millones de dólares (44,6 millones de euros).
La mente detrás de la película es
Andrew Stanton, guionista de las cinco primeras obras de Pixar, co-director de "Bichos", productor ejecutivo de "Monstruos" y ganador de un Óscar por "Buscando a Nemo", el mayor éxito global de la compañía, con 866 millones de dólares (548,9 millones de euros) recaudados en todo el mundo. "Los primeros 40 minutos de ´Wall-E", en los que apenas hay diálogo y casi no aparece ninguna figura humana, son un poema cinematográfico de tanto ingenio y belleza que sus oscuras implicaciones tardan en ser asimiladas", agregó Scott.
Y es que el filme trata, a través de una óptima apta para todos los públicos, la potencial extinción de la raza humana, un tema que recientemente han tratado películas como "Inteligencia Artificial" (2001), de Steven Spielberg; "Soy leyenda" (2007), de
Francis Lawrence o "El incidente" (2008), de M. Night Shyamalan. Pero también hay espacio para el romance y el que viven Wall-E y
Eve es todo un homenaje al cine mudo.
A los enamorados sólo se les escucha gritar desesperadamente sus respectivos nombres, pero sus gestos y sus movimientos "componen una historia de amor dulce y simple que es pura emoción", según Scott. Para el recuerdo quedará la escena en la que ambos personajes trazan un recorrido por la Vía Láctea, con Wall-E propulsado por un extintor de fuegos, persiguiendo a EVE después de que ésta le haya demostrado su cariño en plena galaxia. Ya lo avanzó uno de los padres de la criatura. "Es una historia muy especial y el personaje principal es como un niño chiquito, curioso por naturaleza, es muy fácil enamorarse de él", dijo a Efe recientemente el animador brasileño Guilherme Jacinto.
Antonio Martín Guirado, Los Ángeles (EEUU)