Tras 500 episodios de serie animada, más de 10 películas de anime y más de 25 videojuegos basados en sus aventuras (con más de diez millones de unidades vendidas), el que probablemente sea el manga más conocido del mundo (en nuestro país, desde luego que lo es) llega inevitablemente a la gran pantalla. Las andanzas de Son Goku, el joven de fuerza sobrehumana y corazón de oro que viajaba por el mundo entero para perfeccionar sus técnicas de lucha y, de paso, ayudar a sus amigos a buscar las bolas de dragón (siete esferas con las que, según la leyenda, cualquier deseo será cumplido), son adaptadas para el cine de la mano de James Wong.
El peso de encabezar el reparto interpretando a Son Goku recae sobre los hombros de Justin Chatwin, a quien pudimos ver en 'La guerra de los mundos', 'Vidas ajenas' o como aquel agente de policía secreto que se infiltraba en la granja de Locke en 'Perdidos'. Bulma, su inseparable y caprichosa compañera de viajes, es Emmy Rossum, conocida por sus papeles en 'El fantasma de la ópera' y 'Mystic river'. La temperamental novia de Goku, Chi Chi, es interpretada por Jamie Chung ('Samurai Girl'), mientras que el mujeriego y venerable maestro de artes marciales Mutenroshi lleva la cara del reputado Chow Yun-Fat ('Tigre y dragón').
Por la parte del bando contrario, el elegido para representar a la reencarnación del mal es James Marsters, más conocido por su papel de Spike en la serie 'Buffy Cazavampiros' (y en su spin-off, 'Ángel'), una cara asociada ya por el público a las fuerzas demoníacas. El reparto se completa con Eriko ('Héroes') en el rol de Mai, la maquiavélica ayudante de Lord Piccolo.
La trama del film se ha basado principalmente en la saga de Piccolo, en la que Son Goku y sus compañeros deben enfrentarse al susodicho, encarnación misma del mal dispuesto a dominar la Tierra e implantar su infernal reinado gracias al poder de las bolas mágicas. Obviamente, la cinta también hace referencia a los primeros episodios del manga para contarnos cómo el joven guerrero va conociendo a sus aliados: Bulma, una superdotada y adolescente inventora obsesionada con reunir las siete bolas de dragón con su radar y sus múltiples y sofisticados inventos; Chi Chi, hija de un poderoso guerrero a quien más vale tener como amiga por su resonado mal humor; Yamsha, un arrogante buscavidas ducho en el combate y de buen corazón pese a su pose temeraria; y el Maestro Mutenroshi, tan viejo verde como experto en artes marciales.
La película no llega exenta de polémica, y es que adaptar un cómic con tal cantidad (y calidad) de fans en todo el mundo no es moco de pavo. El principal problema radica en la dificultad de traspasar de forma verosímil el mundo de Dragon Ball a imagen real. No todo lo que vale y funciona en el mundo del cómic y la animación tiene por qué valer y funcionar en el del séptimo arte. El universo fantástico creado por Akira Toriyama admitía ambientes futuristas mezclados con ambientes prehistóricos, situaciones bélicas aderezadas con secuencias cómicas, cerdos (y cualquier tipo de animal) con calidad de humanos, personas sin nariz y prácticamente cualquier cosa que saliese de su imaginativa cabeza. Pero en el mundo de carne y hueso no es tan sencillo hacer creíble a todo este elenco de héroes de peinado imposible.
Otro arduo tema es el de qué edad elegir para Goku y qué etapa desarrollar en el guión, ya que una de las cualidades que hacen a Dragon Ball tan genuino es la de ser uno de los únicos seriales que muestra una evolución real de los personajes: por no ir más lejos, nuestro héroe comienza siendo apenas un niño en los primeros episodios para terminar siendo abuelo en los últimos. Todo ello unido a la elección de los protagonistas: imposible meter a todos, sacrilegio asegurado para los otakus prescindir de tal o pascual. La única conclusión a la que podemos llegar es que habrá que esperar a ver el resultado final para poder valorarlo. Hasta entonces, te presentamos este especial para que estés al tanto de todos los detalles de 'Dragonball Evolution'.
Jesús Casañas