27/12/2005
Que la industria cinematográfica estadounidense va a cerrar el año 2005 con unas cifras de ingresos y número de espectadores más que preocupantes es ya toda una realidad. Para colmo, la taquilla obtenida en aquel país por la megaproducción "King Kong" en sus cinco primeros días de proyección no ha resultado ser todo lo buena que se esperaba. Otro síntoma grave que anuncia una enfermedad más que alarmante.Asusta pero no tanto. En los cinco primeros días en los cines norteamericanos (Estados Unidos y Canadá), la película de Peter Jackson "King Kong" no ha arrasado tal y como muchos esperaban. Con una recaudación de 66 millones de dólares (55 millones de euros), fue la película más vista pero no llegó a los niveles de espectadores que se suponían antes de su estreno. Con todo, desbancó del puesto primero del ranking a "Las crónicas de Narnia", si bien esta cinta ya llevaba en cartel una semana. Este dato, según muchos, viene a confirmar la caída en la rentabilidad de la industria cinematográfica de Estados Unidos, cuyos números está previsto que bajen en un 5% durante 2005. La Universal Pictures, responsable de "King Kong", tenía previsto recaudar cerca de 75 millones de dólares en estos cinco primeros días, cifra que se ha quedado muy lejos de la realidad. Lo preocupante de la situación es que "King Kong" era la gran apuesta del cine norteamericano para finales del año, la época en que más gente va al cine junto con los meses de verano. Además, la cinta ha contado con un presupuesto de nada menos que 200 millones de dólares y Peter Jackson ha contado con todos los elementos para realizar una supreproducción en toda regla y con todos los ingredientes propios de este género. Aunque la película será sin duda rentable en las taquillas a largo plazo, el hecho de que su recaudación se quede por debajo de las expectativas previstas abre una preocupante brecha entre la oferta de Hollywood y los espectadores, una ruptura que se acentúa años tras año y que trae de cabeza a los grandes estudios y productoras. Muchos analistas atribuyen este descenso de taquilla a la invasión de los videojuegos y las cintas en DVD (cada vez hay menos tiempo entre el estreno en cine y el lanzamiento en este soporte) en el mundo del ocio y el tiempo libre, si bien otros expertos indican que el público ya comienza a estar cansado de grandes producciones que sólo intentan superarse las unas a las otras en despliegue técnico, efectos especiales y presupuestos millonarios. Para colmo de males, los cines están adaptando el sistema digital en sus instalaciones y esto puede suponer también en un primer momento un hándicap de cara al negocio. Otro factor clave es el creciente uso de Internet y, dentro de esta herramienta, el tráfico de copias piratas que circulan por la red. Sea una causa u otra, lo cierto es que se avecinan malos tiempos para la industria cinematográfica de Estados Unidos. Sin embargo, en contraposición a la "decepción" taquillera de cintas como "King Kong", se demuestra que el público sí responde positivamente frente a otro tipo de cine más modesto, menos espectacular y que se ciñe más a buenos guiones e historias. Como ejemplo, podemos recordar el éxito de crítica y público que tuvo el pasado año la cinta "Entre copas" (dirigida por Alexander Payne, obtuvo cinco nominaciones a los Oscars), una comedia ligera de modesto presupuesto que fue recibida por el público como un ejercicio de inteligencia y de cómo se puede hacer buen cine sin recurrir a la megaproducción. Otro ejemplo, hablando ya de esta temporada es el éxito que está teniendo la última cinta de Woody Allen, "Match Point", nominada a los Globos de Oro como Mejor Película.