1. ?La soledad?
¿De dónde nace una película como ?La soledad?? ¿Cuál es la primera imagen que te vino a la mente para decidirte por este proyecto?
Por regla general, no trabajo con imágenes en un primer momento. Las imágenes son peligrosas porque son muy poderosas y, una vez se fijan, son muy difíciles de descartar. Pueden inducir a errores difíciles de corregir. Para me lance a realizar una película tienen que confluir tres cosas: una estructura dramática básica, una forma cinematográfica y una idea económica. En el caso de LA SOLEDAD, tuve claro que se trataba de una historia de dos mujeres gravitando en torna a la tensión entre la vida y la muerte; que quería realizarla utilizando la polivisión; y que debía rondar entre 1 millón y 2 millones de euros.
En varias ocasiones utilizas la pantalla partida como opción narrativa ¿cuál es la razón por la que utilizaste este recurso? ¿Con que criterio decidías que escena iba a ir en pantalla partida o cuál no?
Entiendo que una de las funciones del creador cinematográfico consiste en buscar nuevas formas de percepción; proponer nuevos caminos dentro del lenguaje del cine. La polivisión es precisamente es una forma de percepción. La manera sistemática como quería emplearla yo suponía superar varias dificultades. La primera, y más importante, consistía en entender cuando este recurso iba a añadir expresividad ?y por lo tanto, sería adecuado su utilización- y cuando, no. Ocurre que, al no tener un referente, me encontraba un poco como un explorador que avanza en la niebla. Ahora, una vez acabada la película me he dado cuenta que la polivisión añade expresividad en aquellas escenas cuyo conflicto tiene que ver con la necesidad de dos personajes de estar juntos y la imposibilidad de lograrlo pues la polivisión supone a la vez un solo encuadre unido y dos mitades separadas.
El plano final de la película es el de una ciudad en la que sólo vemos edificios y grúas para construir más edificios ¿ésa es la soledad de la que hablas, la de la ciudad? Resulta un plano bastante desolador, que habla de la deshumanización de la urbe.
La urbe se ha convertido en el paradigma de los sueños rotos. Todo el mundo se lanza a vivir en la ciudad y cae atrapado en su ritmo frenético. Ese ritmo es, en realidad, muy atractivo y cuando uno cae en él le es muy difícil renunciar. Pero también es un ritmo muy alienante y artificial. Al cabo de un tiempo uno puede darse cuenta de ello pero seguramente ya sea demasiado tarde y sea incapaz de regresar a ritmos más pausados, de mayor disfrute de las pequeñas cosas. Las obras sirven un poco de metáfora: en estos momentos, también crecen a un ritmo muy frenético deshumanizando todavía más un paisaje urbano ya de por sí muy deshumanizado y deteriorado.
Aunque el campo aparece mejor tratado que la ciudad, no se libra tampoco de tensiones, no aparece idealizado ¿cómo ves esta dicotomía campo-ciudad? ¿cuál es el mejor ámbito de convivencia para el ser humano?
El campo y la ciudad ofrecen cosas diferentes. Se puede llevar una vida plena y agradable en cada uno de ellos. También se puede ?es lo ideal- disfrutar de ambos. Se puede vivir en el campo e ir a la ciudad de vez en cuando o vivir en la ciudad e ir al campo por vacaciones. Lo importante, creo, tiene que ver con los contenidos vitales dentro de estos lugares. Si vivimos en la ciudad de manera armoniosa con nosotros mismos y con nuestros vecinos; llevamos a cabo una actividad estimulante; y, además, aprovechamos la oferta cultural que la ciudad presenta; entonces es fantástico. Si vivimos fastidiados por el tráfico; la polución; trabajamos en un trabajo horrible; nos pasamos la vida de la oficina a la televisión en el salón y de la cama al tráfico de los grandes bulevares; entonces puede ser una verdadera tortura. Pero en el campo sucede lo mism hay gente que vive muy en armonía consigo misma y con los demás; y otras personas que únicamente tienen y generan problemas allí a donde van.
En este sentido, ¿buscaste un look visual distinto para las secuencias rodadas en la ciudad frente a aquellas otras rodadas en el pueblo?
El tratamiento visual, si por ese concepto nos referimos al trabajo de ambientación y fotografía, fue el mismo en los dos casos: se trata de reproducir una imagen muy limpia, realista y transparente. Lo que ocurre es que el verde del campo y el gris de la ciudad ya marcan una percepción visual diferente de por sí.
Los actores están geniales en sus papeles ¿cómo fue el proceso de casting? ¿Te costó mucho encontrar estas caras?
El casting es un proceso importantísimo para mí. Un proceso que me lleva muchísimo tiempo ?meses- desde que empiezo hasta que lo doy por concluido. Durante ese proceso realizo diferentes pruebas ?aunque la palabra prueba ni me gusta pues suena a examen, y procuro que sea algo muy diferente, que sea un contacto entre dos sin que uno se sienta evaluado por el otro-. La primera consiste en una entrevista personal; luego una improvisación; y finalmente una lectura de guión. Las personas que acaban haciendo la película son aquellas que tienen similitudes biográficas con los personajes, que tienen capacidad de improvisación y que también saben moverse dentro de un texto escrito.
En la película hay algunos tiempos muertos en los que no pasa nada a nivel narrativo pero que sin duda son importantes para el tema de la película: ?La soledad? ¿Estuviste tentado a ?relajarlos? o reducir su duración para que el espectador puediera digerir mejor tu película o no piensas en el espectador a la hora de filmar o montar?
En una película nunca pasa nada; una película es por sí misma un material muerto. Donde pasan las cosas es en la cabeza y el corazón del espectador. Para mí un momento de una película en el que no pasa nada quiere decir que nada pasa por mi cabeza ni por mi corazón. Eso ocurre cuando la película es tan pobre que es incapaz de generar el más mínimo estímulo. Sin embargo, muchas películas ?lentas? son tremendamente estimulantes, pues precisamente, esa lentitud aparente permite que el espectador se tome su tiempo para reflexionar dentro del plano sobre lo que ha visto y sobre lo que está viendo. Por eso, porque como espectador disfruto de esos tiempos aparentemente muertos, los mantengo en mis películas; para dejar que el espectador rellene los huecos que le son propios. En cuanto a si estuve tentado a aumentar o reducir la duración, la respuesta es sí a ambas cosas. De hecho cuando pienso en el montaje de la película todavía hoy, a menudo me viene la sensación de que está demasiado larga o que está demasiado corta. Es muy difícil dar con el montaje y la duración idónea. ¿Es, acaso, posible?
La mejor secuencia de la película en mi opinión es la muerte de la madre ¿Cómo te planteaste esa secuencia? Resulta de un naturalismo que asusta y conmueve a la vez, cómo la muerte te puede llegar mientras haces la cama.
En un primer momento esa secuencia no iba ser en polivisión, iba ser en formato natural. Era una de las escenas más importantes de la película en el plano emocional y realizarla en polivisión me asustaba: pensaba que podría perder su fuerza emocional. Mi productora ejecutiva, María José Díez, me dijo que si quería que la polivisión fuese un verdadero lenguaje potente entonces la escena más importante debía ser en polivisión. Seguí su consejo y así procedimos. Luego la aportación de Petra Martínez fue extraordinaria, pues fue ella la que propuso toda la coreografía de sea muerte.
2. Los Goya
Y ahora, las preguntas obligadas sobre los Goya. Normalmente, la Academia suele apostar más por un cine más ?industrializado? por llamarlo así, tipo ?Las trece rosas? o ?El orfanato?. Supongo que no te esperabas la nominación para tu película.
Efectivamente, no me esperaba para nada las nominaciones. Fue una extraordinaria sorpresa y una extraordinaria alegría. Como dices, la Academia, generalmente, tiende, desde un punto de vista formal, a valorar más un tipo de cine clásico a un cine vanguardista; y desde el punto de vista mercantil, más un tipo de cine industrial a un tipo de cine de festivales, por emplear una terminología actual. El que se hayan fijado, este año, en LA SOLEDAD, una película de festival y con un lenguaje más vanguardista que clásico, es un hecho muy sorprende y también muy esperanzador, creo.
La pregunta que te habrán hecho mil veces en el último mes: ¿Sientes que has abierto una puerta a un cine más de autor, más personal?
Eso no me corresponde decirlo a mí, le corresponde a los demás: el tiempo lo dirá. Ojalá sea así, y mi caso, y mi cine, sirva de ejemplo positivo para otros cineastas. Ojalá que la industria acoja con mayor entusiamo este tipo de propuesta; y, sobretodo, ojalá que los espectadores españoles sean cada vez más receptivos y entusiastas hacia este tipo de películas. Esa es de alguna manera ?perdón por la petulancia- mi ambición: ir abriendo poco a poco este tipo de cine más personal, más exigente, hacia un público popular cada vez más amplio. Estoy muy en contra del apartheid cultural y muy en contra de la autodivinización del autor.
¿Has realizado algún tipo de promoción extraordinaria de tu película desde que supiste que habías sido nominado o eso de la promoción en España no se estila?
Sí que hemos realizado una promoción extra a raíz de nuestra nominación. Una promoción acorde con la película y con nuestras posibilidades económicas. Hemos realizado proyecciones especiales para miembros de la Academia y hemos realizado un esfuerzo mediático a nivel editorial importante gracias al apoyo de la crítica y de los redactores cinematográficos de este país. Pero no hemos podido realizar grandes despliegues publicitarios pues nuestra realidad económica no nos lo permite.
¿Por qué a los miembros de la Academia (actores y directores en particular por lo que he visto hasta ahora) parece darles igual ganar o no un Goya? ¿Por qué ese ?lo importante es participar?? ¿Creéis que al manifestar esa especie de indiferencia estáis animando al público a ser igualmente indiferente ante su cine?
Para mí lo importante no es participar, yo quiero ganar, y no me avergüenza lo más mínimo sentirlo y expresarlo. Por supuesto que quiero ganar, sería una recompensa extraordinaria y una inmensa alegría para todos los que hemos participado en la película. En este país parece que nos dé vergüenza decir que somos felices o que queremos algo bueno. Hemos de aparentar siempre más infelicidad de la que tenemos. Eso es muy negativo, porque de tanto creerse infeliz acaba uno siéndolo, y eso es una tontería. Yo quiero ganar y si no lo logro pues entonces estaré muy satisfecho de haber llegado hasta donde lo hemos hecho que tampoco está nada mal.
3. El cine español
¿Cómo valoras el momento actual del cine español? ¿Observas mucha división entre el cine de corte más industrial (?Las trece rosas? o ?Siete mesas de billar francés?) y el de autor (tu película, ?En la ciudad de Sylvia? de Guerín o ?El silencio antes de Bach? de Pere Portabella? ¿Observas alguna otra tendencia?
Contrariamente a muchos compañeros, no comparto el pesimismo reinante respecto a la situación del cine actual a nivel mundial y a nivel nacional. Creo que se hacen muchas películas interesantes en el mundo y en nuestro país; creo que esas películas tienen una difusión adecuada gracias a la enorme variedad de los canales de distribución disponibles; y creo que el futuro, sin verlo color de rosa, va a ofrecer buenas posibilidades para la creación y la difusión. La manera de cómo queramos afrontar el futuro; como una oportunidad o como una amenaza; depende de cada uno de nosotros. Sin ir más lejos, este año ha habido 3 películas ejemplares ??Yo?, ?La influencia?, ?El silencio antes de Bach?- que en cualquier época anterior seguramente no hubiesen tenido una distribución en salas comerciales. Estas películas no solo se han distribuido con varias copias, sino que han tenido además de un gran respaldo crítico y mediático, una buena acogida en sala. ¡Es una noticia excelente! Otra cosa es quejarse porque esas películas no tengan el mismo número de espectadores que ?Piratas del Caribe 3?. Para mí esa comparación y esa discusión simplemente no tiene sentido.
¿En qué proyectos estás trabajando?
No suelo hablar de los proyectos futuros. Soy bastante supersticioso.
Raúl Martínez
HOY CINEMA