09/07/2009
El aclamado director Michael Mann visitó España para presentar su película "Enemigos públicos". La noche antes a su presentación a los medios, el cineasta sufrió un pequeño accidente que le provocó un esguince con el que nos recibió uno a uno a todos los periodistas españoles que le esperábamos con ansia de hablar con uno de los directores más carísmáticos y apreciados del momento.
Su película dedicada al delincuente más buscado en los años 30, John Dillinger llegará a las pantallas españolas el próximo 14 de agosto. Durante 13 meses, entre 1933 y 1934, este gánster al que da vida
Johnny Depp, se dedicó a robar bancos hasta que murió disparado por agentes del FBI a la salida de un cine. Forjó su leyenda en plena depresión y se ganó el cariño de la población. Completan el reparto de la película la actriz francesa
Marion Cotillard (como Billie Frechette, la novia de Dillinger) y
Christian Bale, que se convierte en el cazador del FBI Melvin Purvis. Este atracador llegó a ser uno de los referentes de los Estados Unidos de la década de los 30. Rompía todos los estereotipos de los delincuentes.
Con motivo de esta presentación en Madrid tuvimos la oportunidad de charlar con el director acerca de ésta, su última película "Enemigos públicos".
PREGUNTA: En esta película vuelve al género policíaco y de gansters, ¿por qué decidió crear una película como ésta dedicada a un delincuente como es John Dillinger?
MICHAEL MANN: Él no es realmente un ganster. Para ser concretos crimonológicamente se trata de un bandido del siglo XXI que está totalmente obsoleto en lo que a sus maneras se refiere y se encuentra en el medio del siglo XX. Es algo muy parecido tuvo lugar veinte años antes. Pero la cuestión es que es tan bueno en lo que hacía que no lo podían coger, pero la evolución del Crash hizo que se rompieran algunas relaciones con la gente sus amigos, su novia... etc. Fue el sistema lo que le hizo ser lo que es. Así que al final es un hombre solo. Esto me llevó a pensar qué cree que está haciendo? Cómo podía llevar a la audiencia dentro de este tio tan brillante que es tan bueno en lo que hace. Llevar a la gente a sus experiencias personales e internas y es ahí cuando él está en el cine mirando a Clark Gable que también hace de Dillinger de alguna manera hablando entre sí sobre su futuro que le lleva dos o tres minutos después a la puerta y allí se lo encontrará.
PREGUNTA: En esta ocasión para hacer esta película ha contado con tres de los actores más de moda actualmente Johnny Depp, Marion Cottilard y Christian Bale. ¿Cómo ha resultado la experiencia?
MICHAEL MANN: Resultó genial y particularment ahora mismo. Yo quería ver a Johnny Depp haciendo este tipo de papel en algún momento. Me encantan algunos de los personajes que ha interpretado anteriormente como Libertine, me encanta Jack Sparrow... Pero quería ver al hombre expuesto a la cámara, quería ver a Johnny como actor dentro de las emociones más internas de un personaje dificil lo que es complicado para un actor de realizar, no es cómodo, es un trabajo duro y no es muy agradable. Eso es lo que quería de él como Dillinger. Él galardonó a la película con su trabajo. Estuvimos trabajando muy juntos y en resumen diciendo cómo fue el trabajo juntos ha sido excelente.
Marion Cotillard está más allá de una descripción. Si me dices, te gustaría escoger a una actriz que no habla inglés y sólo francés, dirías que estoy loco por hacer eso , pero la vi en la Vida en rosa y tiene una gran maestria. Cuando eres un director buscas pequeños detalles. La gran verdad es más fácil en grandes escenas románticas y cuándo sabes lo que buscas lo demás no importa.
Christian Bale es un fenómeno. Se tira a la piscina sin pensarlo y ha sido así durante cuatro meses. Está algo loco. Encontramos el acento y la actitud de la persona a la que interpreta (Melvin Purvis) una persona de Virginia. Christian trabajó a propósito en un acento callado y con una voz muy suave y sus tres niñas le decían: “Papá no hables así” y el decía “no puedo, ahora soy Mervin Pulvis y tengo que estar así durante 6 meses.
PREGUNTA: Hablando de la música que ha utilizado, siempre usa canciones contemporáneas para ilustrar de alguna manera sus películas. En esta ocasión ha utilizado un tema de Otis Taylor llamado Ten Million Slaves...
MICHAEL MANN: Todo se piensa en la preproducción forma parte de la película de forma conceptual, es conceptual de una forma emocional. A menudo busco un trozo de una canción que diga algo o que me inspire alguna emoción cuando se oiga y entonces funciona como un código que indica algo en la película de manera que cada vez que se oiga esa música y que indique lo que yo siento.
La música es muy importante y supone uno de los elementos que te hace navegar por la película de una manera emocional antes de que se ruede la escena y es por lo que yo empiezo a buscar música muy temprano. Tengo cuatro hijas lo que es fantástico y yo las explico lo que quiero y ellas me muestran sus estilos de música favorito. Otis Taylor es un artista contemporáneo de blues de Colorado cuya voz es como la morfina. Lo utilicé para marcar escenas de peligro con Dillinger como cuando va con su banda a atracar bancos.
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