06/03/2006
La alfombra roja se tiñó de azul: mucho azul eléctrico y eso que a las muy rubias las vulgariza , y a las morenas las roba color.La primera que se atrevió fue Salma Hayek con un azul esmeralda drapeado con cara de y sonrisa amarillenta, la alfombra huyó del negro en general , Jennifer Aniston no lo hizo y se vistió con unos brillantes que parecían prestados por alguna casa real, estaba perfecta, la elegante austeridad del "black" también cubrió el séptimo mes de embarazo, de la oscarizada Rachel Weisz, con ese corte de emperatriz napoleónica que ahora abunda tanto; Hillary Swank soso el hábito, anodino el corte, sin un solo adorno que llevarnos a la boca, pero un peldaño por encima, de su no acertada negritud, gracias a ser lo que es, un bellezón.
Pero llegó el color beige y arrasó con volantes, o con pedrerías suaves y arrugadas como los de Reese Whitespoon, la más dulce sonrisa de America, con su Oscar entre tanta lágrima que no soltó, la que a poco nos hace llorar pero del susto fue la esposa de Ben Affleck, Jennifer Gardner, que poco faltó para que acabara en la ambulancia del samur California por el doble traspiés, de torpe mamá.
El beige estaba ausente donde más falta hacía, por ejemplo en la lactancia que lucía tan fuera del tiesto, Uma Thurman optó por ese recogido de muy estudiado desorden y un vestido de crema que mezclaba sabiamente la piel de ángel y la trasparencia que nada muestra. Lo malo del beige fue cuando también alcanzó rostros pálidos de pechuga cruda, como el de Nicole Kidman, que no acertó, parecía talmente de pronovias, podemos hacer cábalas, a ver, quien estaba mas roto el blanco de su piel o el de su vestido? señorita Kidman, el beige siempre para gente amante del sol y usted lo odia, mire a Jessica Alba que de su perfección podríamos escribir dos tomos ,un agua marina que se metía el sol californiano por cada pliegue de su vestido oro, un Versace, perfecto, y su pelo!! cuantas veces diremos que un mal peinado arruina un buen vestido, pues en este caso si el ir bien vestida y mejor peinada, a todos los que lo han hecho posible, hay que darles un Oscar.
Amy Adams llegó preciosa con un maquillaje tan bien elaborado, y un vestido marrón, tan bien cortado que rozaban la obra de arte, con el granate apareció la espectacular Keira Knightley, que tuvo el desacierto del flequillo y sin embargo resolvió el error con un precioso vestido, un fantástico colorido en ojos boca y piel. La perdonamos, estaba muy guapa.
Para Charlize Theron un sobresaliente por ese pelo de película años cincuenta verde botella y lazo, da igual como si se planta un saco a esta mujer le queda bien todo. La Bullock muy bien despeinada y sin la delgadez que tan bien le sentaba. El escote muy bien resuelto con los cortes y velo azul marino que se acercaba casi al negro. Y solo a la guapa de Michelle Williams se le ocurrió ir vestida de calabaza, por atreverse a ser bruja de sí misma lo perdió.
Inmaculada Noriega