HACER EL VIAJE "El tomar la conocida novela de Julio Verne y trasladarla a una historia actual, con nuevos personajes, y utilizando la más moderna tecnología, fue una oportunidad única y excepcional", comenta Eric Brevig, quien debuta como director con "Viaje al centro de la tierra". Brendan Fraser interpreta a Trevor Anderson, profesor universitario y científico en el campo de las placas tectónicas, una rama de la geología que vincula los movimientos de la corteza terrestre a los terremotos, los volcanes y el clima. "Desde el primer día, Brendan fue mi primera elección para este papel", explica Brevig. "Empezamos con buen pie desde el comienzo. Compartimos las mismas ideas para lograr que esta película fuera divertida para el público, y Brendan siente gran aprecio y entiende perfectamente el trabajo con efectos visuales".
Para el papel de Hannah, Brevig recuerda: "queríamos que la relación entre Hannah y los chicos fuera divertida, entonces buscamos a alguien que se pudiera hacer cargo de la situación, pero que no pareciera poder hacerlo desde el principio". " Anita Briem tiene cierta autenticidad y no sólo porque es Islandesa, sino porque está en estupenda forma, y podía responder al reto físico. También tiene un gran sentido del humor", explica Charlotte Huggins. "La camaradería que se desarrolló entre ella y Brendan y Josh fue algo muy divertido durante toda la producción". Los cineastas se sintieron también muy impresionados con el joven Josh Hutcherson, que solo tenía 13 años de edad al momento de la producción. "Josh tiene una sabiduría que no es propia de su edad", comenta Beau Flynn. "También hay un aspecto de mucha naturalidad en él. Es muy agradable entre tomas, pero tan pronto como se encuentra en frente de las cámara, adopta instantáneamente su papel". "Estaba tan comprometido y entusiasmado, que siempre llegaba preparado. Trajo ideas nuevas y sugerencias para las escenas, de la misma manera en que lo haría un actor con 10 o 20 años más. También pienso que debe ser difícil cuando eres el único chico en el escenario, porque estás rodeado de adultos", explica el director. "Pero como en realidad Brendan tiene el corazón de un chico, y Josh es tan maduro, se llevaron realmente muy bien". El pasar tanto tiempo juntos en el set como un trío le ofreció la oportunidad única a los tres actores de establecer una relación muy cercana. EL DISEÑO DEL MUNDO SUBTERRÁNEO El aspecto final de la película es producto de la increíble colaboración de más de 200 artistas.En cuanto al concepto artístico, David Sandefur comenta que uno de los grandes retos fue equilibrar lo real con lo surrealista. "Las texturas y los colores tenían que verse y parecer muy reales y muy ricos. Y aún cuando el público sabe que estamos en un mundo ficticio, yo quiero que sientan que fuimos a un lugar y que filmamos bajo tierra o en la jungla", comenta Brevig. La producción se llevó a cabo en Montreal, que difícilmente puede parecerse a una jungla, pero sorprendentemente, el norte de la ciudad resultó de gran valor a la hora de establecer los diseños, particularmente los entornos naturales. "Uno de los aspectos que nos resultó de gran ayuda fue el acceso que existe justamente fuera de la ciudad a un fantástico terreno orgánico, que utilizamos para crear la textura y las formas de nuestros escenarios", explica el diseñador de Producción. "Elaboramos moldes con trozos de la superficie real en lugares diversos e hicimos réplicas en yeso que fijamos a las paredes".
Para la casa-hongo que Trevor, Sean y Hannah encuentran en el centro de la tierra, Sandefur comenta: "mi equipo y yo pasamos semanas experimentando con diversos materiales para hacer que las superficies se vieran bien. Después de todo ¿cómo se ve el interior de un hongo? ¿Alguien tendrá algún libro sobre diseño de interior para casas-hongo?" Finalmente, Sandefur decidió utilizar esponjas de tamaño industrial, cortándolas en lajas muy finas y colocándolas laboriosamente una encima de la otra para darle a la superficie un aspecto orgánico. "Una vez que unimos las lajas, rellenamos ciertas partes con látex traslúcido, las pintamos y utilizamos efectos de luz para producir un efecto bioluminiscente", explica Sandefur. "Es como estar dentro de una lámpara gigantesca". Christopher Townsend explica: "cuando trabajas en 3D, lo que tienes que hacer es recrear el mundo que existe detrás del actor con todo el volumen y el espacio. Tenemos que hacer que un elemento geométrico en un gráfico en el ordenador desaparezca tan lejos como lo haría en el mundo real. Entonces, si son seis kilómetros en el horizonte, en el ordenador tienes que crear un modelo que también se aleje seis kilómetros. No se puede lograr esto con un diseño plano. Tienes que darle la dimensión correcta". El hacer una película de aventuras y acción con actores reales en 3D con extensos efectos visuales que son añadidos en la etapa de posproducción requiere que los actores tengan una imaginación muy activa durante las escenas fotográficas. "Tienen que estar listos para poder interactuar con objetos y criaturas fantásticas: aves que resplandecen y pirañas voladoras gigantes, que obviamente no están allí", explica Brevig. Los cineastas hicieron todo lo que tuvieron a su alcance para que la experiencia fuera lo más realista posible para los actores. PREPARANDO LA BAJADA Para los tres actores, el trabajar en una película de aventuras significó hacer frente a grandes e intensos retos a nivel físico. Hutcherson explica: "durante las semanas que duró la pre-producción, fuimos a un gimnasio donde se podía escalar la roca para prepararnos para la escena donde caemos por un conducto volcánico". "Existe una razón por la cual en muchas escenas llevo las mangas de la camisa enrolladas hasta la mitad del brazo y no totalmente hasta arriba. Bueno, claro que es fantástico mostrar los músculos, pero si estás saltando y sumergiéndote en el set, te vas a dar algún golpe y allí es cuando el relleno te ayuda mucho". "Una de las escenas más difíciles para mí fue cuando caemos hacia el centro de la tierra", recuerda Briem. "Estaban una especie de ventiladores gigantescos apuntando hacia nosotros para simular la caída, y eran tan ruidosos que nos resultó muy difícil decir nuestras líneas". "La secuencia se llamaba: 'La Gran Caída'"", comenta Brevig, refiriéndose a la escena donde Trevor, Sean y Hannah caen en picado miles de kilómetros hacia el centro de la tierra. "La idea inicial que tuve para la toma fue captar el viaje desde arriba hasta abajo, cayendo quizás unos 200 metros en una sola toma. Desafortunadamente, debido a las limitaciones de nuestra estación de sonido, resultó imposible capturar esta escena de manera continua", comenta el director. "Pensamos en la posibilidad de alzarlos muy alto en el exterior, pero para eso hacía falta una gigantesca pantalla azul detrás de ellos, y eso resultó impráctico. Entonces, pensé que podíamos colocar a los actores a un costado, mover la cámara hacia un lado y rodar tras ellos, por lo que lo que se estaría moviendo sería la cámara y no los actores. De esta forma, pudimos filmar unos 200 o 300 metros en el suelo del escenario y capturar la idea de que estaban cayendo a gran velocidad. Encontramos un carrito de golf que podía ir a unos 60 kms por hora y filmamos la escena. El único reto que nos quedaba era detener el carrito de golf a tiempo antes de estrellarse contra el muro del set en el otro extremo".
LA HISTORIA EN 3d DIGITAL Lo que pone a la película "Viaje al centro de la tierra" en una nueva plataforma cinematográfica en cuanto a largometrajes narrativos es el proceso que se siguió para la fotografía. Durante las fases iniciales del desarrollo, la decisión de filmar "Viaje al centro de la tierra" totalmente en 3D de alta definición se basó en el deseo de los cineastas de proporcionarle al público la más impactante de las experiencias visuales, elevando de una sola vez una historia clásica a un nuevo nivel, sin perder de vista el corazón y el alma del material de origen. "Los entornos que se describen en la novela de Julio Verne ya de por sí generan una experiencia tremendamente impactante", comenta Huggins. "El filmar esta película en 3D fue la combinación perfecta para traer a la vida toda la aventura y la fantasía".
La película "Viaje al centro de la tierra" fue el primer largometraje narrativo que utilizó el Fusion System, una avanzada plataforma elevada para cámaras desarrollada por el galardonado cineasta James Cameron y el cinematógrafo Vince Pace. A diferencia de otras cámaras especializadas, el sistema Fusion es ligero y portátil, y cuenta con cámaras de vídeo duales de ultra alta definición en 3D, montadas a cada lado para simular el ojo derecho y el izquierdo del espectador. En la película, si tienes un actor apoyado en una roca y que mueve la mano hacia la cámara, tienes o los dedos enfocados, o sus ojos, pero no puedes tenerlos a los dos. Con el vídeo de alta definición en 3D, debido a la mayor profundidad del campo visual, puedes tenerlos a los dos enfocados, entonces, los efectos son hiper-realistas. |