La película, una historia "cómica, humana y universal" sobre la Guerra Civil a partir de una novela de Juan Eslava Galán protagonizada por Mario Casas y María Valverde, estuvo dos años y medio paralizada "por cuestiones de perras", según explicaba el propio Radford a comienzos de julio. Finalmente, Radford había conseguido sacar adelante sus 7 millones "largos" de presupuesto gracias a una coproducción con la española Gheko Films, la británica Workhorse -propiedad del director- y la irlandesa Subotica. Según Relabel -agencia de comunicación de Gheko Films-, el pasado sábado al mediodía Radford citó a todo el equipo en el set instalado ese día en el casino de la localidad cordobesa de Montoro para comunicarles que, por su parte y a petición de sus financieros internacionales, "procedía unilateralmente a suspender" el rodaje. "Siguiendo con su anuncio, en la mañana de hoy Michael Radford no se presentaba en el rodaje, incumpliendo así el compromiso contraído con la ...