Créditos de la grabación:
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Descripción Crítica
'Jóvenes ocultos' no habría llegado a ser la cinta de culto que supone en la actualidad para cualquier amante del cine ochentero y las películas de terror sin esa canción que abría los créditos y que luego se repetía en distintas escenas del metraje. Su melancólica melodía, arropada por coros de niños y arreglos de cierto aire 'new age', introducía enseguida en el ambiente nocturno de vampiros, chicos desaparecidos y chupas de cuero que se iba a desarrollar a lo largo del film.
Dicha canción no es otra que 'Cry, Little Sister', que pese a que muchos atribuyen su autoría a The Sisters of Mercy, fue compuesta por Thomas Newman en 1987 como tema central del largometraje para ser versioneada por el grupo gótico tiempo después. La canción fue interpretada por Gerard McMahon bajo el seudónimo de Gerard McMann, quien años después la recuperaría en su álbum de cosecha propia 'G Tom Mac' (2000), y recientemente la banda de Seattle Aiden fue la encargada de adaptarla para la secuela 'Jóvenes Ocultos 2' de 2008.
Thomas Newman ('American Beauty', 'Buscando a Nemo', 'Revolutionary Road', Wall-E'...) compuso de igual modo los temas incidentales de la BSO para órgano y orquesta, los cuales fueron mezclados con los temas rockeros que el ambiente macarra-juvenil de la trama pedía. Echo & the Bunnymen realizaron la versión del himno de The Doors 'People are stranged', título que venía al pelo no solo por la naturaleza de vampiros que poseían los malos de la historia sino también por la gigantesca bandera de Jim Morrison con la que éstos adornaban su guarida.
Tim Cappello aportaba su 'I still belive' y aparecía interpretándolo con su saxofón en medio de la calle, y el dueto entre INXS y Jimmy Barnes (Cold Chisel) alcanzaba los números uno de las listas australianas con su versión del 'Good Times' de los Easybeats.
Lou Gramm (Foreigner) fue el responsable de ‘Lost in the Shadows’, cuyo videoclip incluyó imágenes de la película, y Roger Daltrey se atrevió con el ‘Don’t Let the Sun Go Down on Me’ de Elton John.
Una banda sonora, en definitiva, tan imprescindible como la película a la que acompaña.
Jesús Casañas