Autor crítica:
E. RODRIGUEZ MARCHANTE
El cine iraní sujeta con hilos de seda pesos enormes y aborda con ingenuidad asuntos capitales; su imagen podría dibujarse como la de uno de esos iceberg que apenas asoman un pico de su everest de hielo... El cine iraní se diría, a menudo, que es cine ártico. Los Makhmalbaf, padre e hijos, hacen ese cine, y la más joven de ellos, Hana Makhmalbaf, apenas veinteañera, estrena una película titulada "Buda explotó por vergüenza" y que es la película más ingenua, deliciosa, dura, penetrante, alegórica, inteligente, sencilla y a la vez enrevesada que habrán visto en tiempo.
Tal y como enseñó hace años la cámara de Kiarostami en películas como "Dónde está la casa de mi amigo" o "Y la vida continúa...", Hana Makhmalbaf deja que por ella penetre tal cantidad de polvareda real que las leves anécdotas de la ficción adquieren un tamaño global. La cámara se sitúa en esta ocasión frente a las ruinas de aquellas gigantescas estatuas de Buda que los talibanes destruyeron en Afganistán, un lugar increíble y lleno de covachas en el que viven un montón de familias; el objetivo se fija en una niña y en media docena de peripecias nimias que le suceden: ir a la escuela, comprar un cuaderno, que falte una silla, enfrentarse a unos chiquillos que juegan a la guerra..., trivialidades que se convierten en la película y mediante el descomunal talento cinematográfico de las dos chiquillas, la directora y la pequeña actriz (unos seis años), en algo así como un "thriller" (la anécdota del huevo roto produce el espasmo de la botella rota en "Encadenados") en cuyo fondo, además, todas esas minucias argumentales nos revelan como a destellos los grandes asuntos que se esconden ahí, en esas escuelas, en esas carencias, en esos niños y en las piedras y palos que empuñan. No hay gran novedad en lo que pretende hacer Hana Makhmalbaf, convertir el ojo de una niña en el catalejo para ver el mundo, pero sí hay, en cambio, una novedad pequeña: la ingenuidad es real y está acompañada de una desacostumbrada frescura al modo ártico.
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