Autor crítica:
BORJA CRESPO
Hard Candy fue la gran triunfadora del festival de Sitges, donde se alzó con los premios a la mejor película y guión. El palmarés no se correspondió con las numerosas críticas que recibió esta desasosegante historia de venganza con una adorable menor -que luego no lo es tanto- como protagonista. A través de Internet conoce a un adulto seductor con el que cierra una cita a ciegas para conocerse mejor. El apuesto treintañero resulta ser un pedófilo, pero nada es lo que parece en esta polémica historia repleta de giros.
Un juego macabro manufacturado con una irritante estética de videoclip por el debutante David Slade. Los diálogos retratados en primer plano abundan en una obra de mensaje discutible, que pretende explorar el lado oscuro del ser humano y dar la vuelta al cuento de Caperucita Roja. Un espectáculo efectista apoyado en dos personajes: Ellen Page, lo mejor del pastel envenenado, y Patrick Wilson. ¿Castrar a un violador es políticamente correcto en los tiempos que corren? Esta y otras cuestiones bailarán en la cabeza del público durante la proyección de esta claustrofóbica apuesta ansiosa por desatar el morbo.
Qué puntuación le das? Opina!