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¿Por qué se frotan las patitas?

Autor crítica: ANTÓN MERIKAEXTEBARRIA

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Hay que echarle bemoles para filmar un musical en los tiempos que corren, aliñado con resultonas canciones de No Me Pises Que Llevo Chanclas. ¿Por qué se frotan las patitas? se convierte así en una movida musical a la española, en la que intervienen variopintos personajes, al estilo de Luis, un andaluz de pura cepa al que abandonan las mujeres sin que él sepa las razones de que tal cosa suceda. Desesperado, decide investigar por su cuenta y riesgo, con la colaboración de un amiguo apodado Manolete, experto en estas lides.

Humor, amor y ritmos bailables en el debut como director de Álvaro Begines, ex guitarrista de la banda citada y ex alumno de la escuela de cine de San Antonio de los Baños (Cuba), para una comedia musical repleta de personajes estrambóticos, situaciones hilarantes, reacciones descuajeringantes y pegadizas canciones, al estilo del Aserejé, El escándalo y Bloody Mary, entre otras. Pero no es eso todo, porque el novel Begines tiene la buena idea de insertar asimismo acción adrenalítica, referencias paródicas a nuestra realidad circundante y un tono aflamencado que casa muy bien con la anécdota descrita.

La elección del casting también dará que hablar, puesto que actores, jóvenes y no tan jóvenes, participan del jolgorio general, incluido el excelente Antonio Dechent, al que vimos en Atún y chocolate, Alatriste y Los Borgia, acompañado esta vez por la prestigiosa actriz de teatro Lola Herrera, en el papel de una abuelita muy especial, junto a los recién llegados Raúl Arévalo (Azuloscurocasinegro), y Marisol Membrillo (Planta 4).

Sin duda, ese equilibrio entre actores veteranos y de nueva hornada es lo que proporciona un interés añadido. Tengamos en cuenta el bullicio que según sus protagonistas hubo durante el rodaje. Y, si bien a Lola Herrera tuvieron que asesorarla sus jóvenes compañeros a la hora de cantar y bailar, ella, en cambio, se mostró siempre dispuesta a echarles una mano a la hora de matizar un gesto, valorar una mirada, conferir el tono exacto a un determinado diálogo.

Tanto Raúl Arévalo, como Marisol Membrillo y la debutante Julia García carecían de la experiencia necesaria para dar la justa réplica a comediantes tan experimentados. Sin ir más lejos, Arévalo hasta hace poco curraba de vendedor en una multinacional sueca.

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