Publicidad Publicidad


Siete mesas de billar francés

Autor crítica: E. RODRIGUEZ MARCHANTE

Valoración del crítico:

0


Muy bien tratada por la crítica y el jurado de San Sebastián, que la premió doblemente, la última película de Gracia Querejeta sale hoy a competir a un terreno que le ha de ser todavía más propicio: el del público y las salas comerciales.

"Siete mesas de billar francés" tiene muchas virtudes, la mayoría de las cuales ya se han señalado en su reciente paso por el festival donostiarra (la emotiva historia, el sentido del humor, las interpretaciones magníficas...), pero hay una que tal vez haya que enfatizar porque es, precisamente, la que hace que esta película sea más de público que disfruta que de público que examina: su argumento, sus personajes, sus diálogos, sus situaciones, el modo de resolver las diferentes tramas..., todo está tratado para encontrarse de un modo sencillo, directo, reflexivo, amistoso y profundo con "la gente", o sea con el público que entra en las salas y también en las películas.

"Siete mesas de billar francés" combina con madurez los dramas de sus personajes con el punto humano y gracioso de sus actores, por ejemplo, el terrible y despreciable personaje tuerto que encarna Enrique Villén con un desparpajo afectuoso; o la mujer agotada y agostada que interpreta con descorazonadora sorna Blanca Portillo; o la vieja desamueblada, deprimente y cesante que la gran Amparo Baró convierte en una abuela divertida y dispuesta a llevarse de calle la función; o la propia Maribel Verdú, cuya comicidad es más bien escasa pero que la reemplaza con una rara mezcla de afectividad y efectividad.

Gracia Querejeta sube a la lona a dos buenos y poderosos personajes femeninos: la hija y la pareja del padre muerto; pero creo que es todavía más sustancial y extraordinario el mundo que retrata detrás de ellas, y especialmente el masculino con una variedad y minuciosidad llena de ternura, sabiduría y aspereza en ese "mundo entero" que simbolizan Castejón, Barea, Arévalo, Villén y García Pérez, el amor, la amistad, la traición, el arrepentimiento, la ingenuidad...

Lo cierto es que Gracia Querejeta ha hecho su película más entera cuando ha dejado penetrar en ella algo que sin ello nada es bueno: sentido del humor.

Qué puntuación le das? Opina!


Total (0 votos)

0



Comenta la crítica (Pag. 1 de 1<<< >>>






Publicidad