Michelle Pfeiffer vuelve al cine. Cinco años después de filmar ´La flor del mal´, la bella actriz californiana está en las carteleras con la comedia romántica ´El novio de mi madre´, donde se enamora de un chico mucho más joven que ella.
Esta vez el afortunado es Paul Rudd, que se suma a la lista de hombres que, en la gran pantalla, se han rendido a los encantos de esta estrella rubia que acaba de celebrar su 48 cumpleaños. Apenas maquillada, Pfeiffer mantiene intacta la belleza que hipnotizó a Jack Nicholson, Al Pacino, Robert Redford, Sean Connery y George Clooney. De maneras suaves y voz tenue, la actriz confiesa que antes que el trabajo está su familia - está casada con el exitoso productor de televisión David E. Kelley, con el que tiene dos hijos-, aunque este año estrenará el musical ´HairSpray´, remake del filme de John Waters, y el título fantástico ´Stardust´, donde se convierte en una malvada bruja.