Su vida ha oscilado entre el éxito y el abismo de las drogas. Taylor Hayes ha sido alcohólica y ha participado en 50 películas pornográficas porque según sus palabras: esa era su vocación.
Tras ver un vídeo de la pornoestar Ginger Lynn, decidió seguir su estela y comenzó su carrera como stripper. En 1994 salió desnuda en Penthouse y desde entonces y gracias a su enorme belleza, comenzó a consolidarse como un de las estrellas del cine porno.
Vivió con un empresario millonario que la abandonó tras verla desnuda.