En 1977 desapareció la censura. Desde entonces hasta 1982, las películas eróticas pasaron a denominarse S. Los primeros vídeos porno salieron al mercado en 1982. Entonces se abrieron las salas X meses después de aprobarse un decreto de Pilar Miró.
La ley obligaba a los dueños de las salas X a pagar un porcentaje de taquilla superior al 30% y les prohibía promocionar sus películas con carteles e imágenes. Con semejantes medidas, la crisis no se hizo esperar.
De las 85 salas X que había en en 1987, sólo quedaban 16 en 1995. El número se re-dujo a seis al inaugurarse el nuevo milenio. La pornografía, ahora, se disfruta en solitario, en casa, a cualquier hora del día y de la noche, en vídeo, dvd o cdrom, a través de internet, fibra óptica o parabólica. En un futuro próximo aparecerán los videojuegos sexuales para adultos y los entornos de Realidad Virtual triple X.
A continuación os mostramos seis casos de éxito del cine X español