NINA HARTLEY
De familia judía e ideología comunista, Nina mezclaba a la perfección el compromiso social con el porno duro. Comenzó sus andanzas cuando contaba con 22 años, justo cuando descubrió que era bisexual.
En su biografía se asegura que no mantuvo relaciones sexuales hasta los 18 años y que tras estudiar enfermería, esta vez en sentido literal, le dio por trabajar de stripper, lugar del que partió para debutar en el maravilloso mundo del porno.