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La escritora Laura Esquivel fue el plato fuerte de las jornadas dedicadas al cine y a la gastronomía. CINEGOURLAND contó con la presencia de la escritora que presentó supelícula “Como agua para chocolate” en el museo Artium de Vitoria, un marco incomparable donde los haya. Después, se proyectó la película que se acompañó con una suculenta cena en el famoso asador Sagartoki de la capital alavesa.
El filme, “Como agua para chocolate” reúne las condiciones necesarias para ser proyectado dentro del ciclo gastronómico y cinéfilo de CINEGOURLAND, por lo que la escritora y guionista de dicha película, Laura Esquivel, fue galardonada con el premio “Cinéfilos & Gourmets” destinado a aquellas personas cuya trayec- toria y pasión reconocida por ambas artes le hagan merecedor de dicho galardón.
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Y Laura lo merece. Su obra posee claras reminiscencias gastronómicas donde la cocina es el eje central de la trama de “Como Agua para chocolate”. toria y pasión reconocida por ambas artes le hagan merecedor de dicho galardón. Y tLaura lo merece. Su obra posee claras reminiscencias gastronómicas donde la cocina es el eje central de la trama de “Como Agua para chocolate”.
Con la escritora tuvimos la ocasión de hablar durante las jornadas del primer festival internacional de cine y gastronomía celebrado en Laguardia, en plena Rioja Alavesa.
“Como agua para chocolate” fue la primera novela escrita por Laura Esquivel y significó un fenómeno dentro de la cultura mexicana. La novela narra la historia de amor entre Tita y Pedro que se cuece entre los fogones de la cocina aderezado con los mejores condimentos de la comida mexicana. El paso al cine de esta novela se realizó de manos del actor y director Alfonso Arau, entonces marido de la escritora. Juntos pudieron estrenar un filme basado en la novela, cuyo guión fue adaptado por la propia Laura Esquivel.
“En“Como agua para chocolate” yo puse tres mujeres, tres hermanas, tresacercamientos y maneras de ver lo que sucede en la cocina”, nos cuenta la escritora. Las diferentes concepciones de la mujer y de su papel ante la familia, el matrimonio y los hijos se entremezclan en una historia en la que cada capítulo muestra una receta diferente para cada momento de la vida. Y es que la vida se podría resumir en un libro de recetas.
Pero tanto la película como la novela no se resumen en un libro de cocina. Van más allá. La historia transcurre durante el tiempo de la Revolución mexicana, momento de cambio para muchos. “En ese momento se estaba generando un cambio social en México con el que se pretendía realmente que alcanzara a la mayoría de la población y cambiara todo. Y la verdad esto ha pasado en todos los movimientos sociales. Esto es lo que pretendían: Un cambio en el movimiento que iba a beneficiar a la mayoría. Sin embargo, ya los últimos de esos cambios no fueron tan permanentes ni tan buenos, ni tan consistentes. Porque yo estoy convencida de que los cambios son de adentro hacia fuera, no de fuera hacia adentro. Si el ser humano no ha cambiado por dentro y tú quitas una camarilla y pones otra, finalmente va a ser lo mismo”.
En este aparente clima revolucionario se desarrolla el drama con tonos de humor negro de la protagonista Tita de la Garza, la que Laura considera la verdadera revolucionaria del conjunto de personajes que aparecen en la película. “Tita yo siento que realiza la verdadera Revolución que es la de acabar con una tradición castrante en su familia que es la que no le permitía casarse. Y ése sí que es un cambio. Es un cambio permanente. Ella logra una generación nueva de mujeres que por un lado van a ir a la universidad pero por otro van a tener un gran respeto y amor por la cocina, por una tradición viva, vital, importante para el ser humano, pegada a la tierra, a la sensualidad, a la emoción, a lo femenino.”, afirma la escritora.
El resto de los personajes femeninos de “Como agua para chocolate” representan a un tipo de mujer con una concepción de la libertad diferente. En palabras de la propia Esquivel “Por un lado está la hermana que no quiere ningún cambio (Rosaura), que es la mayor. Y la otra, que da el paso que dieron las mujeres del movimiento feminista, (Gertrudis) que busca salir de la casa, abandonar totalmente el espacio dentro del hogar y una liberación sexual”.
Las tres hermanas aparecen oprimidas por un ser superior que es Mamá Elena, cuya fuerte personalidad arrasa con todo. La última en revelarse contra ese ser supremo es Tita, quien finalmente decide el rumbo de su vida sin pensar en la furia de su madre tras tomar una u otra decisión.
Calificada como ejemplo de Realismo Mágico, “Como agua para chocolate” se ha convertido en una obra referente para la literatura sudamericana. “La gente de pronto me dice que es Realismo Mágico y yo no lo veo así”- afirma Laura Esquivel. “Cierto que es hiperbólico en algunos momentos, pero yo estoy hablando de cosas reales. Cuando uno ha tenido una madre castrante como ésa (Mamá Elena), no desaparece. Para mí no era que venía el fantasma y se aparece. En verdad hay una presencia y una voz constante que termina cuando Tita le enfrenta. Ahí estaría presente (el Realismo Mágico). De pronto, sí hay algunas cuestiones hiperbólicas pero no Realismo Mágico. Para mí es real lo que hablo. El que se transmite la emoción a los alimentos, para mí es totalmente cierto”.
La adaptación de la película al libro fue sencilla y con poca dificultad, ya que los personajes de la novela tienen unas trazas bien definidas con personalidades destacadas. Sin duda, esto facilitó el trabajo de la escritora a la hora de trasladar la novela al cine. “No me costó trabajo porque yo vengo del teatro y del cine, así es que no hubo ningúnproblema”.
Con la gala de clausura se cerró el festival CINEGOURLAND en el que Laura Esquivel fue la estrella indiscutible y supo disfrutar de unas jornadas en las que la gastronomía y el vino eran de cine.
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