El joven e innovador diseñador de producción Guy Hendrix Dyas, que empezó como ilustrador antes de diseñar éxitos de la talla de X-Men 2 y Superman Returns/El regreso, se unió a Shekhar Kapur y a los veteranos Remi Adefarasin, Alexandra Byrne, Jenny Shircore y la montadora Jill Bilcock.
Guy Hendrix Dyas explica: “Entendí inmediatamente que los productores tenían una idea muy clara de lo que querían. Se trataba de ampliar el mundo que se había creado en Elizabeth. Me pareció un concepto genial por parte de Working Title querer hacer una película de época atrevida y moderna”.
“Me entusiasmó la idea de crear los decorados que querían”, sigue diciendo. “La gran diferencia entre Elizabeth y ELIZABETH: LA EDAD DE ORO, en cuanto al diseño de la película, es la proporción de Elizabeth I de Inglaterra con respecto a su entorno. En la primera, la arquitectura que la rodea la empequeñece. Ayudaba a incrementar la sensación de aislamiento de una joven perdida en la política de la época. En esta película, controla su mundo y, por lo tanto, metafóricamente, debe parecer mayor que la arquitectura”.
El equipo artístico, después de buscar localizaciones por todo el país, decidió usar las catedrales del sur de Inglaterra, como Wells y Winchester, que a pesar de su majestuosidad son muy cálidas. Por ejemplo, en vez de ver enormes columnas, Elizabeth pasar entre una serie de columnas más pequeñas. El cambio de proporción hace que parezca más poderosa. La decoración es más femenina: motivos florales esculpidos en la piedra, las gárgolas son más delicadas, la piedra tiene un tono más cálido. Todo da a entender que la reina se siente más cómoda en el espacio que la rodea.
El diseñador insistió en rodar en decorados naturales siempre que fuera posible: “Era absolutamente necesario. Por muy imaginativos que seamos, la arquitectura de esas catedrales es increíble, realmente espectacular. Sería una tontería por nuestra parte no aprovechar semejantes espacios. Aportan otra dimensión al proyecto. Tanto Shekhar como Remi Adefarasin saben ver y encontrar rápidamente una forma para que el lugar parezca mayor y más dramático”.
Después de transformar varios espacios religiosos para que parecieran palacios, el diseñador y su equipo tuvieron que unirlos a través de los decorados construidos en los estudios Shepperton. Así, la cámara privada y los aposentos de la reina se diseñaron con sumo cuidado.
La experiencia de Guy Hendrix Dyas como ilustrador le fue de mucha utilidad para reproducir ciertos detalles. Creó espacios totalmente acordes con la época que, además, ayudaban a los actores a desarrollar los personajes gracias a su autenticidad.
Pero las creaciones del diseñador tenían otra ventaja. Shekhar Kapur es conocido por tomar decisiones muy rápidas en cuanto a la posición de la cámara. El diseñador explica: “Si decide rodar a un actor contra cualquier pared, más vale que esa pared sea lo más realista posible. Y si usa una cámara de alta definición, el acabado debe ser aún más exacto”.
El trabajo del departamento artístico fue enorme. Algunas texturas y acabados sólo pudieron obtenerse repitiendo el proceso artesanal de hace siglos: “Debo dar a Shekhar la libertad de rodar en cualquier dirección y sentir que está en un ambiente real, que ningún espectador descubrirá algo fuera de lugar”.
Reconoce que diseñar los aposentos privados de la Reina ha sido uno de los mayores retos de su carrera. Shekhar Kapur le pidió que no hubiera paredes. Serían sustituidas por arcos y columnas a través de los que se podría rodar sin restricción alguna. La cámara se movería para crear mayor profundidad, cambiando las tomas constantemente sin perder el sentido visual. Parte del estilo del realizador se basa en voces fuera del encuadre, que obligan al espectador y a la cámara a buscar a la persona que habla. El diseñador creó el decorado perfecto para Shekhar Kapur, un rompecabezas visual con posibilidades infinitas para la cámara.
La sensación de autenticidad se consiguió también a través de los materiales. Por ejemplo, granito para los suelos de la cámara privada y los aposentos de la reina; madera y yeso esculpido y teñido simulando madera para las paredes. El diseñador supo crear decorados que no sólo imitan la realidad a la perfección, sino que dan la sensación de ser auténticos.
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