“Los Simpson” ha sido un éxito de crítica y audiencia desde su creación en 1988 como serie semanal de media hora de duración, habiéndose convertido en un fenómeno de la cultura popular. El resto, es historia de la televisión y, ahora, del cine. Para Groening, LOS SIMPSON brinda la oportunidad de que los realizadores y los espectadores experimenten algo que el programa, aun con su miríada de galardones y su inmenso impacto cultural, no podía ofrecer: “Queríamos contar una historia de los ‘Simpson’ de gran formato sobre el gran lienzo de una pantalla de cine y escuchar, al mismo tiempo, a una sala llena de gente que se riera”, afirma Groening. |
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Ya en la primera temporada del programa, el estudio se dirigió a Groening y al coproductor ejecutivo James L. Brooks para plantear la posibilidad de convertir este fenómeno de la televisión en una película.
Entonces, como la legión de incondicionales del programa se han preguntado, ¿por qué hicieron falta 18 años para llevar “Los Simpson” a la gran pantalla?
Al Jean, el actual director de la serie y guionista/productor de la película, nos cuenta algunos detalles internos: “Esperamos 18 años para realizar la película porque no quisimos hacerlos por la sola razón de que pudiéramos hacerlo; queríamos hacer una película porque era lo correcto.
Quisimos crear un argumento que exigiera las posibilidades que brinda una película. LOS SIMPSON no son tres episodios de la serie puestos uno detrás del otro. Tiene su propio corazón. Se centra en las fuerzas que pueden desgarrar una familia y una ciudad, y examina la forma como un hombre podría reconstruir su vida en semejante situación”.
“Lo que distingue la película de la serie es la escala”, añade James L. Brooks, el realizador galardonado con el Premio de la Academia® que estuvo detrás de “Mejor...Imposible”, “La Fuerza del Cariño” y “Al Filo de la Noticia”; guionista y productor (galardonado con un Emmy®) de “The Mary Tyler Moore Show” y “Taxi”, guionista y productor de LOS SIMPSON. “Tenemos cien papeles con diálogo en la película y hemos creado escenas que ni podríamos comenzar a dibujar para la serie.
Lo más importante de todo es que queríamos que una película de los ‘Simpson’ fuera una experiencia cinematográfica para el público, a la vez que nos manteníamos fieles a lo que hacemos en el programa. Tuvimos cuidado de no subirnos demasiado a la parra”.
El programa de televisión carecía de la plantilla para escribir y animar al mismo tiempo una serie y una película. “Por aquel entonces, no teníamos un equipo de guionistas y animadores que estuvieran sentados buscando algo que hacer”, señala Matt Groening. “A diferencia de la mayoría de las series, ‘Los Simpson’ nunca hace una pausa. Dedicamos todas nuestras energías al programa, y nunca quisimos perjudicarlo para rodar una película”. |
A lo largo de los años, Brooks y los directores del programa ampliaron el personal encargado de la elaboración del guión de la serie, lo que, al menos, solucionó el problema de la plantilla.
“Llegamos a un punto en el que teníamos dos salas de guionistas en activo en un momento dado”, afirma David Mirkin, famoso director de comedias por méritos propios (“Las Seductoras,” “Romy y Michele”), productor y guionista del programa y guionista de la película.
“Así, los que se ocupaban del programa desde antes, podían avanzar y escribir la película, mientras que el programa seguía emitiéndose sin que su calidad se viera afectada”.
En 2001, una película sobre los ‘Simpson’ dio un pasito más hacia su realización cuando el reparto de la serie firmó un nuevo contrato que incluía las condiciones para que les pusieran voz a los personajes en un largometraje.
Pero quedaba la tarea de hallar una idea que pudiera justificar su tratamiento en la gran pantalla, y, luego, la de crear un guión que pudiera rodarse.
En noviembre de 2003, comenzó la elaboración en serio de un guión para una película de los ‘Simpson’. “Cuatro de nosotros fuimos fundamentales en la toma de la decisión de avanzar con un guión”, explica James L. Brooks. “Llegados a un cierto punto, simplemente nos entraron ganas de hacerlo”. |

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“Nos planteamos a nosotros mismos las preguntas básicas”, recuerda Mike Scully. “¿Pensábamos que podríamos idear un argumento que justificara una película? ¿De qué forma afectaría a la producción de la serie la realización de una película?”
Los productores se pusieron el listón muy alto para sí mismos y para el trabajo que vendría a continuación. “Empezamos a escribir el guión y no paramos”, añade Brooks. “Lo más duro era prestar una atención prolongada y extraordinaria a cada chiste y cada latido; estar tensos cada día y seguir fingiendo que éramos una banda de bromistas insensatos y despreocupados. Nunca llegó el momento en que pensáramos en abandonar, por lo que seguimos trabajando en ello”.
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A medida que las ideas comenzaban a cobrar formar para el guión de una película, los productores estaban resueltos a no recrear “Los Simpson” para la gran pantalla, optando, en vez de ello, por mantener todo lo que los incondicionales han llegado a adorar de los personajes.
“La diferencia estriba en que nosotros estamos contando una historia que exige noventa minutos y un formato de gran pantalla” dice Al Jean. “Y no es sólo una historia.
Cada miembro de la familia Simpson tiene una parte del guión que incluye el crecimiento y la redención, incluso el bebé. Queríamos que la película retuviera emocionalmente a los espectadores hasta el final. LOS SIMPSON también tenía que contar con grandes escenas, exteriores y temas”. |
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