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XXII Edición de los premios Goya 2008

Una noche de palabra de honor

 

Un año más la alfombra roja del Palacio Municipal de Congresos madrileño se tiñe de verde para ponerse a los pies de las más fulgurantes estrellas del cine español... ¡y tan fulgurantes! porque entre los tonos pastel, el clásico y siempre elegante negro y los champán las lentejuelas nos han cegado a los presentes en más de una ocasión... Lentejuelas transparentes, lentejuelas rosa palo, lentejuelas negras, lentejuelas blancas... pero lentejuelas al fin y al cabo.


 

Y los escotes también han cegado a muchos... Antes de que se me olvide... Vuelve el look años 20 a lo Dita Von Teese, a ver que hago recuento.... Verónica Sánchez (con un estilismo propio de “Las 13 rosas”), Belén Rueda, Mar Regueras...

Con uno minutejos de retraso (probablemente causados por la incesante lluvia) empiezan a llegar los protagonistas de la noche.

 

 

Juan José Ballesta y su novia son los primeros en pisar la patrocinada alfombra. (Ver vídeo)

 

 

Por allí pasa como alma que lleva el diablo Óscar Jaenada, copiando estilismo a los muñecos del 11888 (por lo menos esos eran los comentarios que sonaban a mi alrededor).

 

 

El Hombre, José Coronado, guapo –como siempre- y con esa media sonrisa suya que le hace tan actractivo pasa pisando con garbo (¡moreno!) y se detiene atendiendo a cuantos le solicitan...

 

 

Parece que este año los hombres se han dado más prisa, los primeros que llegan son los que más cámara pillan...

Por fin una mujer: Bárbara Goenaga, de Dior blanco y negro, bonito pero nada epatante.

 

 

Nawja Nimri, también de Dior pero el vestido era feo con ganas, más que eso... yo juraría que se lo he visto a Ana Obregón en alguna ocasión haya por los principios de los 80, de saldillo vamos...

Y hacen su triunfal entrada una pareja que levanta pasiones ¡y no es para menos! Natalia Verbeke y su amantísimo Miguel Abellán, el torero.

 

 

Ella de Dolce y Gabanna, él no lo sé pero no importa porque él, la verdad, es que no iba muy acertado pero ella... ella que fue elegida Rostro Más Bello y con razón.

 

 

De rojo pasión sobre una piel blanquísima, con palabra de honor y ajustadísimo, se pasea por la alfombra derrochando simpatía a diestro y siniestro. (Ver vídeo)

 

 

Silvia Marsó intenta vendernos su nueva peli sin dignarse a hablar de los nominados ni de los Goya ni de ná... pasó sin pena ni gloria...

 

La que sí causó sensación pero de la peor fue Josele Román, de la que no haré comentarios, simplemente ofreceré una foto (si que alguno de los fotógrafos cometió la osadía de retratarla) de la que allá por el Pleistoceno se convirtió en sex-simbol (o eso pone en una página web...). Ahí queda eso.

 

 

Y la cosa empieza a coger ritmo... las estrellas se amontonan en la entrada y no damos abasto...

 

 

Por allí pasan dos de los jóvenes y guapos de turno... dos de los mejores representantes de esa nueva generación de actores. HUGO SILVA y ALEJO SAURAS. Uff! Que dos trajes más bien llevados y lucidos poresa alfombra...

 

 

Les siguen Clara Lago, de con un elegante Chanel negro, Silvia Abascal, desapercibida en su Cavalli de color champaña. Goya Toledo, estupenda y elegantísima en su Elie Saab su bolso de Loewe y sus joyas de Chaumet. (Ver vídeo) Gala Évora, ¡qué sencillez y qué elegancia en ese palabra de honor (otro) azul electrico! ¡Vamos de lo mejorcito de la noche! (Ver vídeo)

Como a falta de pan buenas son tortas, nos volvemos medio locos con la hermanísima.

 

 

Mónica Cruz que con un Dolce y Gabanna negro palabra de honor precioso hasta que se dio vuelta y vimos esa cremallera efecto sado... en fin, nadie es perfecto. (Ver vídeo)

 

 

Gracia Querejeta, discretita en tonos pastel, Massiel, haciendo gala de sus 60 añicos, Mar Regueras (que al igual que casi todos sus compañeros de “Herederos” pasearon el palmito en esta fiesta del cine) con un Adolfo Domínguez, palabra de honor (otro más) blanco y azul aunque con un peinado a los años 20 (otro más) que la hacía parecer un poco menos guapa de lo que es ¡la pobre!

 

Exclusiva: “Herederos” vuelve en septiembre con 26 episodios más...

Un par de ellos: Santi Millán de Cavalli, elegante y electrizante, Juan Antonio Bayona con planes cómicos a la vista, Juanjo Puigcorbé, un galán de esos de toda la vida, con su inseparable Lola Marcelli del brazo (muy desmejorada, la verdad), Félix Gómez (otro de los “Herederos”) levantando pasiones.

 

 

Que se enciendan los focos para que pasen por esa alfombra dos de las grandes protagonistas de la noche Maribel Verdú y Blanca Portillo. (Ver vídeo)

 

 

Maribel, atacada de los nervios y quizá demasiado delgada, con un vestido de Alberta Ferreti muy original con tirante a un hombro de pedrería, elegante de gasa y vaporoso... Y Blanca, de blanco y negro a rayas de David Delfín...

Y ya pueden apagar los focos porque llega Leticia Sabater ¿? ¿Por qué? Nadie dabamos crédito de lo que veían nuestros ojos... Érase una mujer a unas patas de gallo unida... Resumiendo, vaya.

 

Se nos pasa el susto cuando hace su entrada triunfal entre una nube de flashes y focos la bellísima Elsa Pataki, ¡cómo gana esta chica en las distancias cortas!

 

Vaya escote, vaya ojos, vaya sonrisa, ¡vaya cuerpo!

 

Con un Versace rosa palo con un escote hasta el ombligo, con una cola de vaporosa gasa iba la novia de Adrien Brody regalando sonrisas y miraditas complices a todos los que solicitábamos su atención.

 

 

¿Y Emma Suárez? ¿De dónde habrá sacado esa sábana de raso azul tan mal puesta? Con lo mona que es ella ¿por quié se habrá dejado aconsejar en el estilismo? Parecía que se había escapado de la última de Astérix y Obélix... sí, esa que van a Grecia a los Juegos Olímpicos. (Ver vídeo)

Cuando ya creíamos que se nos quedaba el mejor garbanzo en la sopa apareció Ella.

 

 

Belén Rueda, con un vestido rojo, rojo, rojo, palabra de honor (suma y sigue) con una cola fantástica estilo rococó, lo más de lo más.... (Ver vídeo)

 

 

Y sí, el mejor garbanzo se quedó en la sopa. Después de Belén Rueda ya nadie quiso esperar a que terminara su periplo ante las cámaras, los micrófonos, las grabadoras y los cuadernos de notas el gran Alejandro Amenábar, lo que demuestra que el que se mueve no sale en la foto aunque seas Alejandro Amenábar y tengas un Oscar a la Mejor Película y 29 Goyas.

Sólo me queda añadir mi más sincera felicitación a la organización porque este año han hecho un esfuerzo impagable para que todos los que esta noche hemos estado trabajando en el Palacio de Congresos (que no éramos pocos entre fotógrafos, cámaras, periodistas y demás) pudieramos realizar nuestra labor con las mayores facilidades y comodidades posibles.

 

Por: Ana Verónica García

 

 

 

 

 
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