"Héroes. No hacen falta alas para volar" de A. Loza
La alfombra roja se llena de glamour y elegancia
Por Ana Verónica García
Dicen que año de nieves, año de bienes... Pues debe ser eso, porque desde luego la crisis no se ha dejado notar en la elegancia y el glamour, que ha inundado esta noche la alfombra roja (bueno, los chicos de los patrocinadores insisten en que sea verde, sin patrocinador no habría alfombra o se teñiría de colores más funesto).
También nos aseguran que este año es el año que más gente ha acudido a la puerta del Palacio de Congresos ¡¡a pesar de la nieve y la lluvia el frío polar que atacaba hoy la capital!! Esos sí que se merecen un Goya (aunque al final de la “alfombra roja” hemos visto partir un autobús un poco sospechoso...)
La sensación que he tenido (y recogido entre mis compañeros de fatigas) es que también ha debido de ser el año que más periodistas había acreditados porque las sardinas en lata están más cómodas de lo que hemos podido estar nosotros. Si bien es cierto que los "más importantes" son las televisiones no pueden pretender que siete periodistas "de prensa escrita" (más conocidos en la profesión como plumillas) de medios diferentes ocupemos el hueco que por lo general ocupa una tele (reportero+cámara). Estábamos literalmente hacinados en el último tramo de la alfombra, así que si el material recopilado no es muy exhaustivo es porque desde la tercera (en algunas ocasiones cuarta) fila de la pasarela es difícil ver los vestidos completos, los zapatos ¡misión imposible! (aunque algunos los hemos podido ver tirándonos al suelo entre la piernas de los compis confiando en que no movieran ficha y te pillaran en su camino) y el conjunto ¡ni lo intentamos! Le pediremos un poquito más de sitio a los Reyes el año que viene...
Carmen Machi tenía que lucir ¿tipo? Y modelito. Unos de los cuatro trajecitos, los cuatro firmados por Lorenzo Caprile, que se iba a poner la presentadora de la gala era dorado con pedrería que le dotaban a la portadora de todo el glamour... Luego, a lo largo de la gala se la vería vistiendo otro gris marengo, escotado igualmente dotado de pedrería pero en este caso menos favorecedor. Luego analizaremos los que vaya sacando, ya que una servidora escribe mientras la gala se celebra en la planta baja y la va viendo en la televisión. También luce uno rojo de seda salvaje que le sienta como un guante. El mejor, para mí gusto, uno negro con mucho vuelo y con una caída muy elegante.
Siguiendo a la presentadora desfilaron por la alfombra etílica (otra vez el patrocinador) el equipo de Muchachada Nui: Ernesto Sevilla, Joaquín Reyes -quien estaba disfrutando del esmoquin que le “habían prestado” y que decía sentirse como en una boda, “comiendo y bebiendo gratis”- y compañía, encargados de ponerle la nota de humor a la gala (veremos si lo consiguen).
Lo que pasa en una alfombra roja es algo muy sencillo: a quien madruga Dios le ayuda y así los primeros en llegar son los que mejor nos tratan a los periodistas y nosotros les recibimos con más ilusión. Después de casi una hora de pie esperando a que entre alguien por esa puerta te vuelves loco cuando ves aparecer a Esperanza Pedreño (sí, la Cañi), irreconocible, muy bella con un favorecedor traje largo de Sybilla con un hombro al aire con un espectacular broche dorado en la espalda. Muy delgada también Malena Alterio luce un diseño de Juanjo Oliva morado, morado, y bien morado, palabra de honor y otro broche (y no será el último que veamos).
Ni tarde ni temprano, simplemente a la hora correcta hace su entrada en el Palacio de Congresos la presidenta de la Academia de Cine, Ángeles González Sinde de Devota y Lomba con calzado de Mascaró, por eso de predicar con el ejemplo y gracias al acuerdo de la Academia de Cine y la Asociación de la Moda y los Fabricantes de Calzado (por eso de promocionar la moda española). Y luego va y saca otro traje sin decírnoslo y ahora no sabemos de qué diseñador se trata. Y eso que el segundo, en tonos rosa pastel le favorece bastante más que el primero, morado y negro que no sé, no sé...
Ya sé que los hombres no suelen objeto de atención en estas crónicas de alfombra roja, pero claro es cualquier hombre, joven o menos joven, con un esmoquin, traje oscuro, corbata o parajita o sin ninguna de ellas, está de dulce... Hemos visto a Fernando Guillén Cuervo de Hugo Boss, Santi Millán de Ana Locking, Javier Cámara de Hackett, Miguel Ángel Muñoz de Dolce & Gabanna, Benicio del Toro tan, tan... tan me he quedado sin palabras... Todos ellos para pegarles bocaitos (perdonen la expresión pero no sabía como reproducirlo finamente). El que más me llamó la atención Nacho Vigalondo, con dos camisas... ¡sabia decisión! Por eso del frío que hace esta noche...
Verónica Echegui pasea y derrocha simpatía y frescura por la alfombra, pero esta lucía un menos afortunado modelito negro con cola poco favorecedor y un maquillaje que nos resaltaba especialmente sus rasgos y su sonrisa. Cristina Castaño (Herederos) desfila acompañada de su compañera de reparto de la serie Mar Regueras, vestidas la una de Dolores Promesas Heaven y de Adolfo Domínguez la otra.
¡¡Y llega la hermanísima!! Mónica Cruz, con un diseño de Cavalli y joyas de Swaroski, nos habla de su hermana Penélope en plan avanzadilla, por si la muchacha no supiera venderse solita...
Vemos también a Concha Velasco, de Adolfo Domínguez, Mabel Lozano de Ángel Schelsser, a Chesu Puente (la hija del desparecido Jesús Puente) de Diane Von Fustenberg acompañada de su amiga (así nos los confirmaron ellas mismas) Isabel Sartorius. Míriam Díaz Aroca, de encaje negro poco favorecedor...
Assumpta Serna acude con un diseño de Jesús del Pozo color aguamarina muy vaporoso y bonito y favorecedor, acompañada de su marido también con una elegante falda... ¡¡escocesa!! De color azul marino (¿sería la falda del uniforme de su hija?) Bromas aparte, el señor es escocés y lucía bien interesante. Vemos a Dafne Fernández, que si el año pasado iba deslumbrante, este año también porque la tiene retiene pero el vestido no le hacía justicia con unos brillos que no, no... Eso sí escote de vértigo.
Y por fin... ¡¡Pe!! Con un modelito de su adorado Chanel de encaje negro ceñido y abotonado en la parte delantera. Favorocedor, sencillo y bien acompañado por unos pendientes de Chopard. ¿Haciendo pruebas para los Oscar?
Las más guapas:
Olivia Molina, este año le quita el puesto a Goya Toledo (que no asombró con su Dior color dorado viejo de larga y pomposa cola). La menor de esa familia de artistas lució un precioso vestido de Dior, sin escote vertiginoso ni espaldas al aire ni otros adornos superfluos... pero sí con cuello y cinturilla en pedrería, de color blanco sucio... ¡Una diosa griega!!
Belén Rueda. Un año más deslumbra a su paso ante la prensa gráfica, los reporteros, los plumillas y demás especímenes de la prensa que esperábamos pacientes (todavía la impaciencia no se había apoderado de nosotros aunque sí algo inquietos por el poco espacio) con un brazalete de Bárcena a juego con el dibujo de la pedrería de los tirantes y otros adornos de su vestido de “su” Carolina Herrera de cabecera en blanco sucio o roto, como ustedes prefieran.
Mar Saura. Para mí la mejor, aunque claro con ese cuerpo hasta con chandal está guapa. Simpática, delgadísima y con un traje de vértigo: escote de vértigo, espalda descubierta ¡¡uff!! Corta la respiración su traje de Versace color rosa palo (algunos detalles del vestido a mí me recuerdan al de Penélope de los oscar del año pasado).
Las peor vestidas:
Irene Visedo: ¿habrá sacado esta chica el estilismo del último episodio de “Cuéntame cómo pasó”? Un atuendo lila con volantes de tul... y un peinado a lo Veronica Lake...
Nerea Camacho. La joven (y tan joven) y recién “engoyada” intérprete revelación por su papel en “Camino” parece que la han vestido los enemigos. Así, tal cual. Un vestido de Alberta Ferretti bonito pero no apto para su edad, la hacía parecer una cabaretera barata... Mala elección...
Chus Gutiérrez: la peor con creces, un traje azul pavo feo con avaricia que además le sentaba fatal.
Resumiendo, porque si no la lista de peor vestidas se nos puede hacer eterna... Aunque no puedo olvidarme de Leonor Watling (con un desfavorecedor vestido azul y negro), Massiel (de burbuja Freixenet), Paz Vega, que parecía un caramelo (literalmente) en un vestido rosa con tules y volantes rosa chicle (y que no quiso pasar por la alfombra roja donde los periodistas preguntábamos), y Clara Lago con un miniminivestido rosa fucsia que no pegaba mucho con la ocasión... ¡en fin!
Políticos en la alfombra roja:
Inés Sabanés, concejal de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Leire Pajín, secretaria de Organización del PSOE, ministro de Sanidad Bernat Soria, ministro de Cultura César Antonio Molina, y el presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha, José María Barreda.
Nota:
De Maribel Verdú sólo sabemos lo que vieron los espectadores en la tele porque llegó tarde y la vimos vestida de amarillo pollo con un estilismo propio de la gallina caponata (lástima Maribel, yo soy fan tuya pero hoy no has acertado). Maribel hemos echado de menos tu natural simpatía y belleza paseándose entre nosotros...