OLa natividad se convierte en película
la gente a salir de
Durante las Navidades de 2004, el guionista Mike Rich se encontró inspirado. «Encontré un montón de artículos sobre la natividad, sobre María y José, sobre los Reyes Magos, los pastores, todos los personajes que había puesto siempre en mi nacimiento cuando era niño y se me ocurrió que, aunque sabía cómo había terminado el camino hacia Belén, no tenía muchos conocimientos sobre cómo habían llegado allí, el tipo de gente que eran y el tipo de retos a los que probablemente se habrían tenido que enfrentar. Como persona creyente y como guionista, ésas eran las preguntas que me asaltaban», dice Rich.
Entonces, Mike Rich le sugirió al que entonces era su agente, Marty Bowen, de la agencia United Talent Agency, la escritura de un guión basado en la historia de la natividad. Después de haber representado a Rich en varias películas, como Descubriendo a Forrester y The Rookie (El Novato), Bowen confió en que la fe de Rich y su estilo de escritura podrían permitirle crear una historia atrayente y buena.
La idea resultó tan conmovedora que Rich se dispuso a investigar sobre la materia en un intento por descubrir quiénes eran María y José y qué habrían pensado. Se pasó casi todo el 2005 investigando sobre cada uno de los aspectos de la historia. Leyó y releyó los Evangelios de Mateo y Lucas buscando más información sobre el viaje de María y José en la Biblia.
«Me encontré atraído por las sorprendentes decisiones y elecciones que María y José tomaron dependiendo únicamente de su fe en Dios y en el otro. El problema es que existe muy poco material de referencia sobre María y mucho menos aún sobre José y, por lo tanto, lo que tuve que hacer fue indagar en la realidad sociopolítica y cultural de la época. La investigación realmente me dio mucho trabajo porque me mostraba la realidad de la época y de ahí pude comenzar a hacerme una idea de lo que María tuvo que pasar», dice Rich.
Además de su propia investigación en profundidad, Rich recurrió a muchos expertos de diferentes ámbitos y les solicitó ayuda para asegurar la precisión de su obra. Según sus propias palabras: «Desde el principio quisimos que el guión pasase por tantas manos como fuera posible. Historiadores, teólogos, expertos en judeocristianismo, expertos ecuménicos…todos han contribuido a elevar el sentimiento de autenticidad de esta obra y no sólo desde el punto de vista visual, sino también desde el punto de vista de la cultura y la tradición».
A pesar de que su investigación resultó ser una herramienta de incalculable valor a la hora de escribir el guión, fue una tragedia personal lo que le proporcionó la mayor inspiración. «Durante aquel año murió mi padre y me sentí obligado, tanto espiritual como emocionalmente, a emprender una tarea. Así, poco después del día de acción de gracias, escribí el primer borrador, rodeado de música y villancicos. Fue una experiencia muy espiritual. Me encantó escribir, pero no porque se tratase de una historia épica basada en hechos reales, sino por era justo lo contrario: una historia íntima y personal de dos jóvenes intentando llevar a cabo una misión absolutamente extraordinaria».