Aventura exótica en un estilo muy habitual en los años 40, y con algunos de los actores básicos en el género, como Sabu y María Montez. Narra el intento de Ramu de salvar a su amada, que ha sido raptada. Para ello se dirige junto a su amigo Kado a una isla del Pacífico donde todos los extranjeros son sacrificados. Brooks coescribió un guión que dirigió Siodmak, a punto de convertirse en uno de los grandes del cine negro.