Chiara Mastroianni: "Mis padres nunca me han dado consejos "
La alargada sombra de sus famosísimos padres, Catherine Deneuve y Marcello Mastroianni, no ha impedido a Chiara Mastroianni hacerse un hueco en el cine. Poco a poco, como una hormiguita, la hija de estos dos pesos pesados del celuloide se ha ido formando en las más de treinta películas que ha hecho, la mayoría de ellas en papeles secundarios. "Estos roles, si están bien escritos, son fundamentales en la historia.
Cuando se habla de personajes secundarios se hace de manera peyorativa, negativa, pero a mí me gustan mucho porque me considero una artesana en este oficio", aclara. Con un increíble parecido físico al gran Marcello Mastroianni, cuando esta atractiva actriz francesa mira a los ojos de su interlocutor, ves a su glamurosa progenitora. Y eso que Chiara Mastroianni es la antidiva.
Vestida con vaqueros y camisa de cuadros, juega con su larga melena que recoge un moño que ella misma se hace. Tras disculparse por llegar tarde y pedir permiso para fumar, habla en francés, inglés, italiano "y un pésimo español" como una ametralladora y no se incomoda por ninguna pregunta. La primera es, obviamente, sobre sus famosos papás. "Amo el cine. Desde niña le he acompañado a rodajes. No se puede decir que fuera un papel, pero la primera vez que me puse delante de la cámara sólo tenía ocho años, estaba con mi padre y, como me aburría mucho, Fellini me sacó en ´The City of Women´. Fue una escena que nunca se vio en pantalla. Lo importante es la calidad de las personas, y mis padres, además de dos grandísimos actores, son personas muy curiosas y muy cinéfilas, sobre todo mi madre".
Habla de Marcello Mastroianni como si estuviera vivo y, como se considera una intérprete "intuitiva", sonríe cuando le piden su opinión sobre el método. "No tengo método. Si mi padre te oyera... Era muy irónico con el Actor Studio, decía que Marlon Brando hubiera sido Brando sin haber asistido a clase. Ser hija de quien soy tiene sus aspectos positivos porque la gente tiene curiosidad por tí, pero, al mismo tiempo, tienes que estar a la altura de esa curiosidad que despiertas", apostilla. Ninguno de los dos le dio ningún consejo cuando les dijo que quería seguir sus pasos. "Me educaron para que tomara mis propias decisiones. Nunca han intervenido en mi vida, ni personal ni profesionalmente. Mi madre siempre me ha dejado equivocarme. Como ella, también soy muy púdica y reservada, y nunca hablamos de trabajo, sólo hablamos de cine cuando vamos juntas a ver una película", señala.
También cantante Chiara Mastroianni concursa en el Festival de San Sebastián con ´Making Plans for Lena´, cinta de Christophe Honoré en la que, por primera vez, es el personaje principal. Christophe escribió el papel para mí, lo que es un regalo y demuestra que confía en mí. Al principio esto me dio miedo, pero me gustó protagonizar esta historia sencilla, banal, contada de manera novelesca sobre una mujer con dificultades para conciliar su vida familiar y profesional. No es mi caso, porque en este aspecto soy una privilegiada, pero si el de muchas mujeres que trabajan, tienen hijos, están separadas y, como son humanas, cometen fallos", declara.
Madre de dos hijos fruto de su matrimonio con el músico Benjamin Biolay, del que está separada, Chiara, de 37 años, dice estar en un "proceso de construcción". "Cada papel que hago me alimenta para el próximo. Vivo todo con mucha intensidad y soy muy observadora. Lo que siempre hago es aprenderme el texto muy bien para no llegar con angustia al plató y así poder disfrutar de los diálogos, de mis compañeros...", cuenta la intérprete y cantante, faceta esta última que no entraba en sus planes. "Fue un descubrimiento muy placentero. Es otro tipo de interpretación. Sacamos un primer disco de una manera muy rudimentaria, pero como salió bien, estamos pensando en hacer otro", desvela. Enamorada del cine norteamericano independiente, la actriz trabaja, sobre todo, en el cine galo. "Pero me encantaría estar en películas de Almodóvar, Amenábar y Jaume Balagueró. Disfruté mucho con ´REC´ porque soy una incondicional del cine de terror. Pero los actores vivimos de los deseos de otros, y yo no recibo muchos guiones de otras cinematografías", confiesa.
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