Pablo Pineda posa como un actor. Sonríe a la cámara con una sorprendente naturalidad y mira con ternura a Lola Dueñas, de la que se enamora en ´Yo, también´, ópera prima de los premiados cortometrajistas Alvaro Pastor y Antonio Naharro que opta a la Concha de Oro. Esta historia de amor entre un joven con síndrome de Down y y una mujer rebelde y solitaria es la primera de las tres películas españolas que concursan en Zinemaldía, el festival "favorito" de Lola Dueñas, y el marco "perfecto" para este título que profundiza sobre esta discapacidad, en palabras de la actriz. Dueñas y Pineda, que es Down, se han hecho buenos amigos. El "irrepetible y maravilloso" rodaje que vivieron con ´Yo, también´, continúa. Lo suyo es un flechazo cinematográfico con mayúsculas. "Nunca había hecho un personaje como éste. He tenido mucha suerte porque fue una conexión inmediata con los directores y luego, cuando conocí a Pablo, que es la película, conectamos a la primera. Cuando nos conocimos, él se quedó paralizado, nos sentamos uno frente al otro, nos miramos y estuvimos mucho rato sin hablar. No sé qué me pasó, me desmoroné y me eché a llorar. El dice que no se acuerda, pero también se le escapó la lagrimita", recuerda la ganadora de un Goya por ´Mar adentro´, premio al que también fue candidata por ´Volver´.
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A Dueñas se le olvidó que Pablo es Down y, desde que le vio, le trató como un compañero más. "Es que soy un poco bruta. No sabía nada sobre esta discapacidad, no conocía a nadie y, como todos, tenía prejuicios. Lo que más me alucina de los que tienen el síndrome de Down es su bondad, su riquísimo lado emocional, el afecto. Y Pablo es único, es excepcional", expresa.
A Dueñas le ha tocado esta cinta producida por Julio Medem, padre de una niña Down. "Me ha tocado el corazón, he sentido muchas cosas. Alvaro Pastor y Antonio Naharro -éste último tiene una hermana con esta discapacidad que también interviene en el filme- son muy buenas personas y muy generosos. Lo suyo es la bondad unida al talento, y lo han demostrado con este material tan sensible que han explorado", subraya Dueñas, que hizo mucho hincapié en que lo que estaban haciendo era "ficción, no realidad".
La intérprete, que también aparece en la última de Almodóvar, ´Los abrazos rotos´, es la segunda vez que compite en este certamen, en el que debutó con ´Lo que sé de Lola´, ópera prima de Javier Rebollo que, curiosamente, también intenta sacar en esta edición plaza en el palmarés con ´La mujer sin piano´, interpretada por Carmen Machi. Deseos y sentimientos No piensa en posibles premios y sí en que la película guste. Ahora está como cuando empezó en el cine español porque en octubre filmará en una cinematografía con la que siempre ha soñado, la francesa. "Haré de española, es un papel pequeñito en un filme de Alice de la Porte. Después del Goya no he trabajado mucho porque no me ha llegado lo que quería, pero voy a dejar de ser romántica y trabajar más", comenta. "Vivir del cine, en el que todo es muy rápido y a la vez muy lento, debe ser muy duro. Me lo he pasado muy bien en esta película, la primera que hago, y me he visto muy bien, pero yo quiero ser profesor", apunta Pablo.
Atenta a sus palabras, Dueñas añade que, de tener hijos, "me gustaría que tuvieran como maestro a Pablo, que no sabes cómo fue filmando. Me tuve que espabilar porque, de lo contrario, me comía", recuerda. Es la primera vez que este malagueño de 35 años pisa el País Vasco y confiesa que cuando le comentaron que le querían en la película "pensé que era una idea descabellada, que estaban locos. Pero me enganché por la historia, los directores, Julio Medem y por esta señora a la que conocía por ´Policías´, ´Mar adentro´ y ´Volver´. También la había visto en la gala de los Goya", señala. Expresivo y espontáneo, Pineda dice que los Down "se van a identificar porque a nosotros también nos dan calabazas. Y los normales entre comillas que no nos conocen y que miran a otro lado, van a ver que somos algo más que cromosomas, que también tenemos deseos y sentimientos. Ojalá nos empiecen a ver con otros ojos", indica este joven que dejó atónita a su familia cuando le vieron en la gran pantalla. "Mis padres decían que ese no era su hijo", añade con una sonrisa.