Sam es un ladrón de arte que roba un cuadro en una iglesia italiana; quiere hacer una copia para engañar a sus socios, vender el original y así cobrar dos veces su importe. Para pintar la copia elige a Anna, una guapa e inocente artista. Sam se casa con ella y se van a Sicilia. Exotismo, intriga criminal y pasión amorosa, en una de las películas menos conocidas de Brooks, con el sello MGM.