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DE CINE DE VALLADOLID

20 - 28 octubre 2006


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ELVIRA MÍNGUEZ| Protagonista de 'La caja'
28 de octubre de 2006

«Me gusta lo puzle que es el cine»

La actriz vallisoletana se queja del vértigo de una profesión, que no ofrece papeles a mujeres maduras

 

SE ha acostumbrado a papeles de sufridoras que tiran del carro. Pero está harta de que apenas haya ofertas para las que ya han cumplido 40 años. De hecho, tras un año pletórico en el que ha levantado un Goya y un premio a la mejor actriz en el Festival de Málaga (ambos por ‘Tapas’) admite que está «parada y tranquila» y con ganas de «marujeo».


–¿Cómo ha sido la preparación del personaje de Isabel, ese acento canario tan trabajado?
–Al principio me dio mucho susto. Con lo cantarines que son los canarios, me aterraba. Gracias a una entrenadora amiga del director que me ayudó mucho empezamos desde cero.


–La parte sociológica no ha hecho falta.
–No, para eso no hace falta ser canaria. Son mujeres que podían estar en cualquier pueblo de Castilla. A mi madre en Valladolid también le preocupaba el qué dirán y lo de que los trapos sucios se lavan en casa.


–Su papel es el de la mujer con más aplomo, reparte órdenes y coherencia. Siempre le ofrecen ese papel de mujer entera y estable. ¿Tiene que ver con su físico?
–Si, es verdad, ese tipo de mujeres me caen todas: sufridoras, que aguantan, duras, que tiran del carro. Supongo que tiene que ver mi físico. Juega un papel importante mi Lourdes en ‘Días contados’. Un personaje durísimo del que me costará soltarme.


–La película tiene trampas muy duras, muy provocativas. Y también de una violencia tremenda.

–Esas secuencias son terribles porque conllevan una dureza y una frialdad muy fuertes. Son hechos tremendos, durísimos, humillantes y vejatorios. Pero, si encima la violencia viene por parte de la mujer, es más raro, bien porque no estamos habituados o porque cumplimos unos estereotipos. En esta película, el único personaje que no se venga es el hombre y eso que tiene mucho que vengar.


–Falcón ha dicho que se sintió muy cómodo con las actrices porque tenía la película muy clara.

–Lo de director novel no lo es tal por ningún lado. No había dudas. A la hora de negociar las características de mi personaje, y más con el carácter fuerte que tengo, hemos tenido un par de ‘peloteras’. Yo me enfadaba pero él insistía en que ‘lo tenía’, ‘lo tenía’ y ‘lo tenía’....y luego ves que sí. La clave del director es que sepa manejar toda la nave.Y él ha tenido la suficiente mano izquierda e inteligencia para llevar a cada una de una forma particular para sacar todo el provecho y llevarlo a su terreno.


–Hay también un trabajo de cámara muy intenso, con planos muy cortos para remarcar los gestos.
–Las mujeres cuentan mucho más con lo que no dicen que con lo dicen. Y ahí es donde se nota el trabajo de mesa. No hay una sola mirada vacía. El director sabía en cada momento y daba igual que estuvieras en plano o no. Estabas callada pero estabas contando algo.


–Se quejó al recoger su de Goya que no hay papeles para mujeres maduras. Y Concha Velasco dijo el lunes que no los hay para ella, con 66 años. ¿El culto a la juventud ha atacado al cine español?
–No solo afecta a las mujeres. Parece que hay algo en la vida que, en cuanto llegas a la madurez, se pasa todo de golpe y porrazo, que ya no se presta atención. Vivimos tan rápido que solo nos fijamos en la expectativa de la juventud, sin dar cabida a lo que hay. En esta profesión, con mayoría de hombres y que son los que cuentan las historias, tienen que cambiar muchas cosas para que las mujeres podamos decir: ‘si, tengo 41 años y estoy encantada de tenerlos’. Es mentira que la gente que va al cine es solo joven. Lo que hay que contar son buenas historias para que dé igual que el personaje tenga 20 o 40 años.


–Cuando más Isabel Coixet, Gracia Querejeta...
–Sí, y además que escriban personajes para mujeres. A eso me refiero, tenemos que desterrar muchas cosas, pero sobre todo, nosotras.


–Tras el éxito de ‘Tapas’ y una carrera consolidada. ¿Percibe un ‘desierto’ de ofertas?
–No te permite una continuidad del trabajo. Yo me codeo con actrices de mi edad y las quejas de todas son siempre las mismas: hay un guión pero quieren a alguien joven. Y yo no me quejo, mantengo una continuidad.


–¿Sus películas foráneas con actores como Willem Dafoe no amplían las ofertas?
–El cine internacional está aún peor. Mi sensación es de estar siempre empezando, como que siempre es tu primer trabajo.


–¿Volverá a su origen teatral?
–Me gusta muchísimo más el cine. Empecé con el teatro pero la primera vez que hice cine me dije a mí misma que esto es lo mío. El cine es un puzle...y a mí me encantan los puzles. En los rodajes me hago siempre un cuaderno de bitácora. Y lo que cuenta siempre es lo que tienes grabado, no lo que tienes pensado. A mí, esta locura de piezas que después tienes que encajar, me vuelve loca.

 

Elvira Mínguez. Vallisoletana del popular barrio Cuatro de Marzo (1965), Elvira estudió en la Escuela de Arte Dramático de su ciudad. Tras un arranque teatral, su elección para el castin de ‘Días contados’ (1994) marcó una carrera que se ha volcado en el cine, jalonado con un Goya y otra candidatura, y que le ha permitido incluso dar el salto al cine internacional.

CARRERA COMO ACTRIZ
1994: ‘Días contados’.
1995: ‘Historias del Kronen’.
1995: ‘Cachito’.
1997: ‘La buena estrella’.
1998: ‘Me llamo Sara’.
1998: ‘Lágrimas negras’.
2000: ‘El invierno de las Anjunas’.
2000: ‘El portero’.
2001: ‘Solo mía’.
2002: ‘Trece campanadas’.
2002: ‘Pasos de baile’.
2003: ‘El misterio de Wells’.
2005: ‘Tapas’.
2006: ‘La caja’.
Televisión
2005: ‘Abuela de verano’.
Guiones
2004: ‘Los abajos firmantes’.
Teatro
1989: ‘Romeo y Julieta’.
1990: ‘La cacatúa verde’.
1991: ‘El carro del heno’.
1993: ‘Crímenes del corazón’. (actriz y directora de la obra).
2005: ‘El olor del café’.

Premios
2005: Mejor actriz en el Festival de Málaga por ‘Tapas’.
2005: Goya a la mejor actriz de reparto por ‘Tapas’.
2005: Premio de la Unión de actores por la misma película.
1994: Candidata al Goya como mejor actriz revelación por ‘Días contados’.
1994: Mención de la Unión de Actores por el mismo papel.


Texto de: Antonio Corbillón


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