Uno de los “subgéneros” más importantes -o que más placer nos han causado en el cine- es el de “juicios”. Los famosos “dramas de corte” que han subyugado desde siempre, y en muchos países, a los espectadores con sus intrigas, sus dramas y sus comedias.
Este es un tributo a horas y horas de tribulaciones de abogados incorruptibles y otros corruptos, de fiscales despiadados, de acusados inocentes y de otros que pretendían serlo. Silencio en la sala, comienza la sesión.