Miranda es, ante todo, una profesional. A primera vista parece que es la que menos éxito tendrá en su vida amorosa, pero por más que haya mareado durante muchos episodios al bueno de Steve, al final se encontrará como ella seguramente no hubiera dicho nunca que terminaría: casada y con un bebé.
Es abogado y no es capaz de hacerse la tonta por mucho que lo intente para lograr ligar con un chico guapo.
Tiene un humor mordaz pero en el fondo es la más insegura de las cuatro: sus amigas son guapas, tienen estilo, llevan unos peinados perfectos... y ella es desgarbada, no presta mucha atención a detalles como tener las uñas de los pies pintadas del color de moda y cena sola en casa siempre el mismo menú del chino de al lado.
Su gato es su más fiel compañero.