En la película, un policía de Londres es trasladado a un apacible pueblo rural, donde nunca hay crímenes.
Sin embargo, comienzan a suicidarse, muertes inexplicables, que las autoridades tildan de accidentes para no perder la posibilidad de ser nombrado ´pueblo del año´.
Edgar Wright explicó en Sitges que con esta película ha pretendido hacer un homenaje a las ´buddie movies´, al estilo de ´Starsky & Hutch´ o ´Dos policías rebeldes´, pero tamizadas con su sentido del humor, que ya le llevó a hacer lo propio con el cine de zombies en su anterior ´Shaun of the dead (Zombies party)´.
La película, que llega con retraso a España ya que en Inglaterra ya está disponible en DVD, plantea cómo un pueblo idílico puede encerrar un terrible misterio. Wright la rodó en el pueblo donde creció a modo de "venganza", bromeó.
Los films de Wright siempre tienen un punto de humor, lo que llevó a reconocer que tiene como referentes a clásicos como los Hermanos Marx o Woody Allen, además de series británicas y norteamericanas.
Asimismo, consideró "geniales" las traducciones al castellano de sus películas ´Zombies party´ y ´Arma fatal´. El director participó recientemente con uno de los falsos trailers que aparecen en ´Grindhouse´, de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez.
Wright explicó que había pensado, junto a Eli Roth, que tanto su ´Don´t´ como ´Thanksgiving´ de Roth se convirtiera en un largo conjunto, pero que supone que al final "acabarán siendo trailers de culto". Edgar Wright aseguró que tiene "dos o tres ideas" en mente de películas de género que le gustaría llevar a cabo, pero recordó que su pasado se basa en la comedia.