Mediante estrategias minuciosamente detalladas, una banda de cuatro criminales ha conseguido que sus asesinatos por encargo acaben pareciendo desafortunados accidentes.
Este año se abre Sitges a la sonrisa (e incluso a la carcajada) pero con un toque extraño, fantástico. Accidents Happen, una de las varias comedias que se podrán ver en el certamen, gira en torno a una familia con un especial poder de atracción hacia los accidentes, o sea, algo algo así como un cruce entre Pequeña Miss Sunshine y la saga de Destino final.
Desde Cómo ser John Malkovich que en la escena indie no se daba algo así: un actor conocido que se presta a interpretarse a si mismo. El protagonista en cuestión es Paul Giamatti, héroe del último cine independiente (American Splendor y Entre copas, pero también La joven del agua).
En 1582, Hideyoshi Toyotomi dirige con extrema crueldad el destino de Japón y no oculta sus planes de expansión. Su llegada al poder fue fruto de una traición, la que acabó con el general Nobunaga Oda, y su secreto se encuentra oculto en una misteriosa caja. Goemon, ‘Robin Hood’ local, se convertirá en la peor amenaza de Toyotomi cuando descubra el complot.
Foshan, años treinta. Ip Man, respetado maestro de Wing Chun, combina el estudio de las artes marciales con los combates ocasionales a los que se ve forzado por parte de sus admiradores. Son tiempos de prosperidad a los que la guerra con Japón amenaza con poner fin. Con la ocupación estallará la tragedia e Ip Man se verá obligado a defender el honor de su pueblo.