¿Estás pensando hacer un viaje exótico por rutas de ensueño? Te sugerimos 13 rutas de cine por los cinco continentes que te van a sorprender: viaja desde el Rodeo Drive de Pretty Woman hasta el Park Hyatt en Tokio de Lost in Translation.
RUMANÍA: LA TIERRA DE DRÁCULA EN PARTICULAR Rumanía es un paraíso turístico para todas aquellos que les gusten las leyendas, en Bucarest vivió Vlad Tepes, en realidad un príncipe sádico y sanguinario mucho más conocido como el conde Drácula. Drácula, hijo de Vlad Dracul, fue príncipe de Valaquia durante el siglo XV, nació en 1431 en Sighisoara, Transilvania. El símbolo de su familía era el dragón, llamado en latín "DracoOnis". En rumano "Drac" significa diablo. Para las generaciones posteriores, el apodo se convirtió en un nombre terrorífico. En 1897, un escritor irlandés llamado Bram Stoker realizó un manuscrito "The Undead" (El No Muerto), que terminó siendo la novela que hoy todos conocemos como "Drácula". Stoker, que pertenecía a la masonería escribió en realidad un libro epistolar de amor que trascendía a la propia vida, aunque también hay quien afirma que por el estilo, fue seguramente su mujer, Florence Stoker, la autora de la historia de El Conde Drácula. Si le gusta todo lo relacionado con el mundo de los vampiros, no pierda la oportunidad de realizar este viaje donde podrá disfrutar de sitios increibles, como la tumba de Drácula y su castillo. Otras rutas que merecen la pena Café y tren: viajar por Rumanía Hoteles de cine en RUMANÍA
Gastos del viaje En Transilvania hay hoteles de tres estrellas desde 40 euros, lo cual parece evidente que la sangre sólo se chupa en la zona de una manera literal, comer es barato y los vuelos asumibles por economías normales así que en resumen podemos decir que a Rumanía sólo le faltan playas de arenas para ser un auténtico paraíso turístico. Las películas emblemáticas NOSFERATU
La primera adaptación cinematográfica del mito vampírico corrió a cargo de F. W. Murnau, y supone, junto a otros films como El gabinete del Dr. Caligari (Das Kabinett des Doktor Caligari, Robert Wiene, 1920) o Metrópolis (Fritz Lang, 1927) uno de los máximos exponentes del cine expresionista alemán. DRÁCULA
El primer film sonoro de Drácula fue interpretado por un actor que no solo se convertiría en un icono, junto a Boris Karloff (con cuya rivalidad le valió un histórico berrinche en El ladrón de cadáveres, dirigida por Robert Wise en 1945) y Vincent Price que ligó su vida y su muerte al vampiro por excelencia. Estamos hablando, por supuesto, de Bela Lugosi, que gracias a este papel quedaría encasillado para siempre en su papel de Conde Drácula, hasta el punto de que el gran público asociaría para siempre al personaje (todo el mundo dio ya por hecho desde entonces que Drácula lleva el pelo engominado hacia atrás, moño y capa negra) con el actor, que en la demencia de sus últimos años de vida terminó por creerse su papel y ser incinerado, por orden expresa de su testamento, con el disfraz de su personaje cliché. DRÁCULA
La versión de Drácula de 1958 supuso la primera de una serie de producciones de la Hammer Productions dedicadas al personaje, que además contó con el que sería, junto a Bela Lugosi, con el intérprete más recordado del conde de Transilvania: Christopher Lee. Rebautizada en EE.UU. como Horror of Dracula por la posible confusión que podía causar con su antecesora de 1931, esta revisión introducía escenas de sexo y sangre. EL CONDE DRÁCULA
El pionero patrio de la serie B por excelencia, Jesús Franco, rescataba una vez más el clásico de Stoker bajo su excesivo y particular punto de vista. Y lo hacía de la mano de Christopher Lee, que volvía a enfundar así la capa del príncipe de las tinieblas. ENTREVISTA CON EL VAMPIRO
Cinematográficamente, supuso toda una revisión del género, profundizando en los tópicos vampíricos de una forma que hasta entonces sólo la literatura o cómics se habían aventurado a realizar. Anna Rice, autora de la novela y del guión, escribía una historia de vampiros en la que al vampiro se le trataba como a un mero personaje de ficción, obra de un escritor demente y que distaba en mucho de lo que realmente eran los auténticos hijos de la noche. DRÁCULA, DE BRAM STOKER
Aquí, Drácula se nos mostraba tan pasional que era capaz de atravesar el mundo por amor y, sin embargo, era igual o más terrorífico que los anteriores. Por el lado actoral, cabe destacar a Gary Oldman en las múltiples reconversiones del conde, desde el decrépito anciano del castillo hasta el atractivo caballero que se le presenta a Mina, pasando por las encarnaciones de hombre-bestia. Sin menospreciar, por supuesto, al reparto de lujo de Keanu Reeves, Winona Ryder y Anthony Hopkins, todo ello aliñado con la exquisita rareza que nos regaló el film al poder ver al cantante Tom Waits interpretando al loco de George Renfield.
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