Y para los cinéfilos...
Mark Herman se ha atrevido a llevar a la gran pantalla el último best seller: El niño con el pijama de rayas, traducido a más de 30 idiomas. La cinta del mismo nombre cuenta, desde la visión de un niño, los horrores de la época nazi. Sin embargo, a pesar de la expectación que causó la versión cinematográfica, la crítica se ha sentido defraudada. Es lo malo de hacer algo tan esperado. Mucho lo califican como una versión de La vida es bella, tratan el mismo tema, el holocausto, de una manera un poco más dulce. Eso sí, a pesar de la falta de originalidad, no se puede desmerecer la conmovedora amistad entre los dos niños a los dos lados de las vallas. El final es también apasionante. El reparto ha sido magistralmente escogido y resultan francamente convincentes. El realizador, Herman, ha hecho todo lo que ha podido. Nada que objetar a su trabajo. Las lágrimas están aseguradas en esta película.