Carlos Saura siempre está escuchando música. El director y guionista aragonés, a quien su inquietud artística le ha llevado a explorar otras vías como la fotografía y la escritura, estaba entusiasmado con Mariza y Misia cuando su hijo, el productor Antonio Saura, le propuso hacer una película sobre el fado, ese género musical tan bello como melancólico que tuvo en Amalia Rodrigues a su mejor embajadora. Un proyecto que acaba de terminar -aparcó ´Io Don Giovanni´, sobre la creación de la famosa ópera de Mozart- y con el que cierra la trilogía que inició con ´Flamenco´ y continuó con ´Tango´ sobre la formas de expresión musical urbana del siglo XIX.