El poder de fascinación de una cámara de cine y la notoriedad que otorga el Séptimo Arte han propiciado que, desde que el cine es cine, los actores hayan sido víctimas de un intrusismo laboral cuyas últimas incursiones, esta vez con éxito, han sido las de las cantantes Marianne Faithfull y Jennifer Hudson.
El actor neoyorquino Matt Dillon expresó su apoyo a la huelga de guionistas de Hollywood, aunque reconoció que la paralización de los estudios "daña a todo el mundo". "Todo el mundo quiere volver a trabajar", afirmó Dillon, de 43 años, que asiste estos días al VII Festival Internacional de Cine de Marraquech.