Y para los cinéfilos...
"La possibilité d"una ile" (La posibilidad de una isla), es la primera incursión en el cine del escritor francés Michel Houellebecq basada en su propia novela. Lo mejor que se puede decir de esta película es que es rara. Primero porque no se entiende bien (hay escenas que no encajan con la historia que se está contando y debería quitarse), segundo, porque de repente están hablando de la clonación (el tema de la película se supone que es la vida eterna a través de la clonación, todo esto mezclado con las sectas) y al minuto aparece un concurso patético de miss bikini; y tercero, porque no explica absolutamente nada de lo que está pasando. Con el final me he quedado sin palabras, no porque sea abierto, o no esté de acuerdo, es que no tiene. O esa es la impresión que da: se ha quedado sin presupuesto y ha decidido acabarla donde sea. El público que acudió a su presentación en el Festival de cine de Sitges ha debido pensar lo mismo. Y eso que suele ser muy generoso. No es raro que suenen aplausos al final de cada proyección, aunque deje bastante que desear. En esta ocasión, todo el mundo se ha levantado con cara de susto. En el resto del mundo las críticas tampoco han sido buenas, y su paso por las taquillas de Francia ha pasado sin pena ni gloria. 95 minutos de tiempo perdido. Por cierto, que el rodaje de la película se ha llevado a cabo en España: Benidorm, Lanzarote y Almería.