Y para los cinéfilos...
En la historia, Bullock interpreta a Margaret, una editora temida por sus empleados, incluyendo a su devoto asistente, Andrew (Ryan Reynolds), que está dispuesto a humillarse continuamente por conseguir avanzar en su carrera. Cuando Margaret descubre que su visa está a punto de expirar (es canadiense), decide poner a Andrew en la cuerda floja: si quiere ascender, debe casarse con ella. Así, llega la parte difícil: conocer a los padres de Andrew en Alaska. Aunque en principio, nos recuerde al personaje de Meryl Streep en "El diablo viste de Prada", lo cierto es que Sandra Bullock encarna su propia "Cruela Devil" neoyorquina. Durante los primeros quince minutos, la película puede parecer una comedia romántica más, pero a medida que transcurre la historia descubrimos que se trata de una comedia divertida y con personajes adorables. Este filme demuestra que Bullock, con o sin arreglos estéticos, sigue siendo una estrella de la comedia. Mientras que Reynolds, resulta agradable, divertido y a pesar de la diferencia de edad, el filme transmite una química especial entre los dos. Los mejores momentos son aquellos en que ambos deben aparentar delante de los demás. "La proposición" es una comedia romántica con los clichés del género, pero la diferencia al resto de películas, es que consigue sacarnos risas genuinas.