Fue el hombre que mejor encarnó los valores del americano medio. James Stewart siempre representó a tipos corrientes marcados por la bondad, el amor a su familia y el respeto a las instituciones de su país, cualidades de las que hizo gala el propio actor, uno de los más queridos del público estadounidense por el buen número de películas, muchas de ellas consideradas obras maestras, que hizo a las órdenes de grandes cineastas como Capra, Cukor, Ford, Preminger y Hitchock, y por su heroísmo durante la Segunda Guerra Mundial.