El 14 de septiembre de 1982, Grace Kelly, una singular mujer que ganó un Óscar de Hollywood y luego se coronó princesa, murió en un accidente de tráfico en la sinuosa carretera que conduce a Montecarlo. Un cuarto de siglo después de aquel trágico suceso, la esposa de Rainiero de Mónaco vuelve a inspirar exposiciones, a acaparar portadas y su figura continúa envuelta en un aura de misterio.