|
|
|
Ya desde niños, dos amigos disfrutaban gastando bromas por telefóno a vecinos y desconocidos. Ahora, ya de adultos, no son capaces de conservar un trabajo porque siguen con la misma diversión y no paran de hacer el idiota. Un día su broma llega un poco más lejos y conectan con el crimen organizado. Ello les traerá más de un problema.
|