Rex, la estrella canina mejor pagada de Hollywood, es conocido por sus habilidades extremadamente atléticas y su actitud de divo. Entre su lista de exigencias -que no tiene nada que envidiar a la lista de una gran celebridad- se incluyen la carne de buey de Kobe, todo un harén de caniches y un collar de diamantes.
Pero la suerte de Rex y el estilo de vida de Hollywood al que está acostumbrado desaparecen un día mientras está rodando un anuncio: durante una peligrosa escena de acción aérea algo se tuerce y los cuidadores de Rex piensan que ha muerto, en realidad sólo está perdido en una ciudad que no conoce, sucio e irreconocible. Perseguido por las autoridades de control de animales, se refugia en unos mugrientos lofts abandonados, justo el polo opuesto a su antiguo estilo de vida lleno de lujos.